Sin ninguna novedad y con muy poca participación de la ciudadanía se llevó a cabo el desfile cívico-militar en Morelia como se había previsto, sin la participación de alumnos del nivel básico y muy pocos de media y superior.
Al igual que para la ceremonia del grito, la gente tuvo que pasar por los detectores de metales y ahí mismo se les revisaban bolsas o mochilas. Pocos metros adelante, elementos del Ejército Mexicano llevaron a cabo una segunda verificación.
Alrededor de las 11:20 horas, dio inicio el desfile encabezado por las autoridades municipales y las del estado, en el que participaron pocas escuelas y elementos de diferentes corporaciones policíacas y del ejército.
En el parte, se informó que se utilizaron 20 banderas; mil 300 civiles, entre ellos funcionarios y representantes populares del gobierno estatal y municipal, planteles del nivel medio y superior, 70 vehículos, 30 motos y 60 caballos.
Por parte del personal militar desfilaron 300 elementos, 12 vehículos y el parte es sin novedad.
Ante ello, el gobernador Leonel Godoy Rangel comentó que después del 15 de septiembre de 2008 -cuando detonaron dos granadas de fragmentación-, el gobierno y los michoacanos en general han buscado regresar a la normalidad, salir adelante y ese esfuerzo rendía frutos.
Sin embargo, en la medida que se acercaba este 15 de septiembre la tensión y la preocupación volvió a renacer y hasta se incrementó; por ello fue muy importante la realización de la ceremonia del grito y el desfile.
Desde ahora adelantó que no se bajará la guardia y se continuarán con las medidas de seguridad para el desfile que en Morelia se realiza el 30 de septiembre y así se van a acumular conocimientos de la dolorosa experiencia que se tuvo para estar muy alertas en futuras ocasiones.
Finalmente, reconoció que tuvieron llamadas de amenazas, poco tiempo antes de iniciar el Grito de Independencia pero se atendieron en coordinación con la federación y se concluyó que no eran verídicas.
jfra