El secretario de Salud local, Armando Ahued, informó que el Gobierno del Distrito Federal está preparado para enfrentar un posible rebrote de influenza A (H1N1) , para lo cual cuenta con un Plan de Contingencia sustentado en tres objetivos centrales.
El primero, detalló, es reducir la velocidad de transmisión del virus, que los sanos no se enfermen; el segundo prevé otorgar el tratamiento oportuno a los enfermos y evitar que se compliquen sus casos antes de las 48 horas.
El tercer objetivo es que los enfermos que se presenten de manera tardía a hospitales, clínicas y centros de salud no tengan mayores complicaciones, y los que las tengan sean atendidos en forma adecuada en las salas de terapia intensiva con un tratamiento estandarizado y los medicamentos que requieran.
En entrevista, el funcionario explicó que para el rebrote de influenza A (H1N1) el uso de cubrebocas será diferente, "ahora sólo lo deberán usar los enfermos y los que tengan contacto con los enfermos" , como es el caso del personal médico.
Además, adelantó, el cierre de escuelas obedecerá a nuevos criterios, esto es que la conducta es actuar como con "tiros de precisión" y reforzar a partir de octubre las medidas de higiene en lugares públicos como cines, transporte, restaurantes, bares y centros de espectáculos.
Indicó que el Plan de Contingencia incluye también la adquisición de un laboratorio para identificar el virus y la apertura de los 220 Centros de Salud y 28 hospitales locales en los turnos vespertinos o en fines de semana.
A través del Centro de Inteligencia y Vigilancia Epidemiológica se monitoreará por delegación, día y hora, el desarrollo del virus y se dispone de 32 mil tratamientos de Tamiflu y Zanamivir, independientes de los más de un millón con que cuenta la Secretaría de Salud federal.
Ahued Ortega señaló que se prevén 37 mil casos probables, de los cuales sólo siete mil serían positivos de influenza humana, y precisó que al 4 de septiembre se contabilizaban siete mil 771 probables en la capital y dos mil 554 confirmados.
Recordó que durante el mayor repunte de la influenza humana, entre abril y mayo pasados, un enfermo podía contagiar a 1.9 personas, mientras que ahora es de 1.1, debido a que con las acciones preventivas se logró contener la propagación del virus.
Dijo que si bien en agosto hubo una disminución en el número de casos, "para octubre se espera un repunte de la influenza estacional, porque es la época en que año con año se dan las enfermedades respiratorias agudas" .
Ya cambió el clima, empezaron las lluvias y ello sin duda detonará la aparición de la influenza estacional y seguramente de la A (H1N1) , indicó.
Por ello, el funcionario anunció que a partir del 5 de octubre iniciará la campaña de vacunación contra la influenza estacional, de la cual se recibirán entre 600 mil y 800 mil dosis.
Expuso que las acciones a aplicar serán adoptadas por el Comité Científico Asesor y se darán a conocer a la población a través de una intensa campaña de comunicación, que se valdrá del uso de los cinco niveles del Semáforo de Alerta Sanitaria, esto es: verde, amarillo, naranja, rojo y rojo intenso.
En el caso de cierre de escuelas, detalló que si en una escuela se detecta a un niño infectado con influenza A (H1N1) , únicamente se cerrará el salón; pero si en el plantel hay más de tres grupos con un enfermo, se cerrará todo el colegio por lo menos una semana.
Recordó que el periodo de incubación de la influenza es en promedio de tres días, "entonces tendríamos que cerrar y vigilar a todos los compañeros, vigilar el entorno de la escuela, a la familia, maestros, administrativos" .
Para ello, abundó, continuarán los filtros sanitarios en las escuelas para detectar a quienes presenten algún síntoma de enfermedad estacional, a fin de enviarlos a casa y con ello parar su propagación y posterior complicación.
El funcionario explicó que el laboratorio será operado por el Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (ICyT) , estará ubicado en las instalaciones de la Universidad de la Ciudad de México y tendrá un costo de 15 millones de pesos.
El laboratorio contará con capacidad propia para el manejo de muestras, pues durante la aparición del brote de influenza A (H1N1) en abril y mayo, que fue cuando se tuvo el mayor "pico" de casos, el gobierno capitalino tuvo que esperar a que le fueran confirmados los casos locales.
"No teníamos laboratorio porque el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico nos da siempre el servicio, pero en el momento de la contingencia las pruebas que llegaron de todo el país lo saturaron" , comentó Ahued.
Pidió a la población atender las recomendaciones sanitarias, como el continuo lavado de manos, no compartir utensilios de comida o alimentos, seguir con el estornudo de "etiqueta" y no saludar de beso, pero sobre todo acudir al médico en caso de algún síntoma como fiebre mayor de 38 grados y escurrimiento nasal intenso.
Sin duda, dijo, "ahora los mexicanos sabemos a qué nos enfrentamos: que el virus ya no es tan letal y que si bien puede mutar y volverse más agresivo es algo que tenemos que estar vigilando y vamos a estar muy pendientes, porque es algo con el que habremos de convivir por muchos años" .
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