El gobierno del estado requirió a la federación que Guanajuato sea declarado "zona de desastre" por la sequía que dejó entre 40 mil y 50 mil campesinos damnificados.
El gobernador Juan Manuel Oliva señaló que está en espera de la declaratoria oficial a efecto de que se agilicen los apoyos económicos para los agricultores que perdieron sus siembras.
"Ya le pedimos a la Sagarpa la declaratoria (de desastre) correspondiente para que entren los apoyos de la federación", puntualizó este jueves el mandatario panista.
En los 46 municipios del estado, hay 185 mil hectáreas siniestradas en su totalidad, sobre todo de maíz, frijol y sorgo y otras 50 mil hectáreas con daños parciales.
El gobernador informó que este sábado y domingo harán la compulsa sobre la información de los daños y verificarán las siembras con posibilidades de recuperación, como consecuencia de las lluvias de los días recientes.
Oliva detalló que los campesinos perjudicados recibirán 900 pesos por cada hectárea perdida y otros obtendrán semillas de garbanzo y avena para la resiembra. En otro programa se cancelarán los pagos por adeudos del programa de insumos baratos.
En esas acciones en suma se destinarán 250 millones de pesos y parte de ese dinero será aportado por la Secretaría de Agricultura del gobierno federal.
nga