Las autoridades iraníes han destituido al director del mayor cementerio de Teherán escasos días después de que salieran a la luz rumores sobre supuestos enterramientos secretos de personas muertas en la revuelta postelectoral.
Según la televisión estatal Presstv, "Mahmud Rezaiyan, director general de la Organización Behesht-e Zahra (Cementerio de los Mártires) fue destituido el miércoles".
Alrededor de una treintena de personas -según cifras oficiales- murieron y más de 4 mil resultaron detenidas en las protestas que estallaron tras la polémica reelección el pasado 12 de junio del presidente, Mahmud Ahmadineyad.
La oposición, que ha denunciado un fraude masivo en los comicios, eleva la cifra de fallecidos a 69.
En su página web, Presstv asegura que existe un informe desvelado el pasado sábado que afirma que más de 40 cadáveres fueron enterrados en tumbas no identificadas entre el 12 y el 15 de julio en el bloque 302 de este enorme camposanto situado en el sur de Teherán.
Rezaiyan ha negado los hechos y ha asegurado que el cementerio "no ha recibido ningún cuerpo sin identificar" y que no ha sido "forzado a permitir enterramientos", señala la cadena.
El clérigo aperturista Mehdi Karrubí, uno de los candidatos derrotados en los comicios de junio, ha denunciado violaciones y torturas en las cárceles iraníes, acusación que ha sido calificada de "falsa y carente de fundamento" por las autoridades.
A finales de julio, el líder supremo de la revolución iraní, ayatolá Ali Jameneí, ordenó el cierre de la cárcel de Kahrizak, en el sur de Teherán, después de que salieran a la luz informaciones sobre torturas a los presos en el penal.
adm