El subsecretario general de la Presidencia chilena, Edgardo Riveros, enviado por el Gobierno para buscar una salida al conflicto mapuche en el sur del país, afirmó hoy que la mayoría de los indígenas de esta etnia es partidaria del diálogo.
"La inmensa mayoría busca una solución de los problemas existentes a través del diálogo, con la configuración de un clima de paz, y son inmensamente minoritarios los sectores que radicalizan la situación" , aseguró en declaraciones a ADN Radio.
Riveros llegó ayer a la sureña región de La Araucanía junto con el delegado presidencial para Asuntos Indígenas, Rodrigo Egaña, para preparar la agenda de la comitiva de altos funcionarios que se desplazará hasta allí la próxima semana.
La intención del Gobierno es retomar el diálogo tras la muerte de un joven mapuche al que un policía disparó por la espalda el pasado día 12 cuando los agentes desalojaban por orden judicial un fundo ocupado por los indígenas.
"La disposición al diálogo significa involucrar a diferentes partes. Tenemos que crear un clima de esa naturaleza. Desde luego, en el tema indígena, el enfoque real es llegar a considerarlo un tema de derechos de los pueblos indígenas" , explicó Riveros.
El funcionario se reunió ayer en Temuco, capital de La Araucanía, con la intendenta (gobernadora) de la región, Nora Barrientos, con alcaldes de la zona y representantes de las iglesias católica y evangélica.
Las gestiones continúan hoy con encuentros con miembros de las comunidades mapuches y con el obispo católico de Temuco, Manuel Camilo Vial.
El conflicto mapuche, que desde los años 90 enfrenta a estos indígenas con empresas forestales por la propiedad de tierras que consideran ancestrales, fue objeto de un intenso debate ayer en la Cámara de Diputados.
La interpelación realizada de la oposición de derecha al ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, terminó con incidentes cuando un diputado opositor, Gonzalo Arenas, le lanzó unos papeles a la cara y éste se los devolvió de la misma forma.
Este enfrentamiento obligó a suspender la sesión por espacio de media hora, al cabo de la cual el parlamentario aseguró que no pedirá disculpas, mientras que Pérez Yoma concluyó que no era "un día feliz para Chile" .
isv