El número de infectados por la gripe AH1N1 en Arabia Saudí ya ha alcanzado los 2.000, mientras los países musulmanes continúan imponiendo restricciones a la peregrinación menor a La Meca, que arranca este fin de semana.
Aunque el secretario del Ministerio de Sanidad saudí, Ziyad Mimsh, en declaraciones recogidas hoy por la prensa local saudí, insistió en que el 95 por ciento de los casos se han recuperado y de que sólo han muerto ocho personas, el miedo a una propagación de la enfermedad es evidente.
Mimsh insistió en que el país continúa aplicando el plan que adoptó tras la aparición del primer caso de gripe A en el reino el pasado 7 de julio.
Sin embargo, las autoridades del reino petrolero han confesado que prevén un aumento de los casos de gripe A como consecuencia del comienzo de la peregrinación menor a la Meca.
Aunque esta peregrinación, conocida en árabe como "Omra", se puede celebrar en cualquier época del año, los creyentes suelen elegir el mes sagrado de Ramadán, que arranca el próximo fin de semana, para realizarla.
Por este motivo, los ministros de Salud de los países árabes han fijado una serie de restricciones para evitar que los cientos de miles de peregrinos musulmanes que se dan cita en La Meca contraigan la enfermedad y la propaguen más tarde por sus países de origen.
Entre estas medidas, figura la exclusión de los mayores de 65 años y los menores de 12 años (en Egipto se ha elevado esta edad hasta los 25), así como de aquéllas personas aquejadas de diabetes, hipertensión u otros males que afecten al corazón, al hígado o a los riñones.
A la peregrinación mayor o "Hach" a La Meca, que este año tendrá lugar en noviembre, concurren anualmente cerca de tres millones de musulmanes, en cumplimiento de uno de los cinco preceptos del Islam, junto con la profesión de fe, la oración, el ayuno y la limosna.
El virus de la gripe A apareció en Oriente Medio a fines de mayo pasado y ya se ha extendido por toda la región, de acuerdo con los informes de las autoridades sanitarias locales.
adm