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Restos prehispánicos mayas confirman uso parcial del ladrillo

En la Zona Arqueológica de Jonuta, en el sureste de Tabasco, descubren una ofrenda compuesta por objetos de origen marino y cerámica, y cuatro muros paralelos de mampostería erigida con ladrillos pequeños y delgados

Los restos fueron localizados durante la primera temporada de exploraciones del Proyecto Arqueológico Jonuta 2009, Tabasco, lo cual permitirá ahondar sobre la arquitectura y disposición espacial de las construcciones prehispánicas mayas en terrenos bajos inundables, señaló la arqueóloga Judith Gallegos . (Foto: Agencia El Universal/Especial )

Ciudad de México | Jueves 06 de agosto de 2009 Agencia, El Universal | El Universal21:08
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Restos de arquitectura prehispánica maya de tipo doméstica, acompañados de una ofrenda compuesta por objetos de origen marino y cerámica, fueron encontrados en la Zona Arqueológica de Jonuta, en el sureste de Tabasco.

"Se trata de un hallazgo que confirma el uso parcial del ladrillo entre los antiguos asentamientos mayas que ocuparon las llanuras de la costa tabasqueña, hacia el año 850 d.C.", afirmó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

Los restos fueron localizados durante la primera temporada de exploraciones del Proyecto Arqueológico Jonuta 2009", que concluyó la semana pasada en ese sitio ubicado sobre la margen derecha del Río Usumacinta.

La arqueóloga Miriam Judith Gallegos Gómora, profesora investigadora del Centro INAH-Tabasco, dijo que se han definido dos secuencias de ocupación para este sitio maya: Fase Jonuta (600-1000 d.C.) y la Fase Cintla (1100-1350 d.C.), temporalidades que habrán de redefinirse con mayor detalle, a partir de los estudios que se desarrollen.

Sus antiguos pobladores fueron hábiles productores de vasijas y figurillas para el comercio regional y a larga distancia.

En el lugar fueron encontrados cuatro muros paralelos de mampostería erigida con ladrillos pequeños y delgados, uno de ellos con restos de estuco, así como dos pequeñas losas colocadas verticalmente al frente del último muro, como una especie de pequeñas estelas, hechas de argamasa de cal de concha, indicó la especialista del INAH.

"Estas losas son peculiares porque no están hechas con barro, ni son de piedra tallada. Son bloques hechos de argamasa de cal de concha (de 40 por 24 y 20 por 30 centímetros cada una), piezas singulares en el contexto local", agregó.

De acuerdo con Gallegos Gómora, este descubrimiento permite conocer que la población jonuteca se encontraba en fases iniciales del uso del ladrillo en la arquitectura, a diferencia de otros sitios como Comalcalco, en el extremo noroccidental del territorio maya, que utilizó durante su última etapa constructiva mampostería bien lograda con ladrillos de tierra compactada.

Hasta ahora no se tenían más datos sobre la arquitectura local, y este hallazgo nos permitirá ahondar sobre la arquitectura y disposición espacial de las construcciones prehispánicas mayas en terrenos bajos inundables, señaló la arqueóloga.

Alrededor de los restos arquitectónicos se encontraron caracoles, objetos de origen marino, punzones de hueso, navajas prismáticas de obsidiana y huesos de animales pequeños, lo que sugiere que se efectuó un ritual frente a la edificación.

También se encontró una ofrenda con cinco figurillas y dos vasijas, asociadas a un montículo de tierra erosionado.

"De las figurillas, sólo dos estaban completas, las cuales representan a dos mujeres identificadas como ‘oradoras’ por su posición con los brazos hacia arriba y un atuendo, compuesto por un enredo, orejeras y ocasionalmente brazaletes", añadió la experta.

lcc /fml



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