El gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás, informó que en el enfrentamiento armado que se registró el martes entre sicarios y policías federales cayó muerto el líder de Los Zetas en la entidad, Joston Ahumada Enríquez, alias "La Liga".
En este sentido, dijo el mandatario, habrá reajustes al interior de la organización criminal, por lo que se espera que en próximos días haya ejecuciones, e incluso se repita el enfrentamiento entre la autoridad y los delincuentes.
"Hay una información preliminar que los vincula con el grupo del Golfo, de Los Zetas, tenemos la conciencia clara de que la lucha con el crimen organizado va a seguir y tendrá que empezar a tener resultados más eficaces, lo cual implica que va a seguir habiendo más encuentros entre criminales y nuestros elementos".
Derivado de la balacera, también falleció Héctor Bautista Ponce, "El Marras", lugarteniente de dicho cártel, quien hasta hace unos meses operó para ese mismo grupo en el municipio de San Nicolás, liderado por el comandante Colosio.
El titular del ejecutivo nuevoleonés señaló que el escenario vivido ayer "se ha replicado en otras entidades del país, pues se trata de un fenómeno nacional del cual Nuevo León no está exento".
González Parás sostuvo que se seguirá avanzando en los trabajos del combate a la delincuencia organizada, y pidió a la comunidad que tuviera esa certeza por parte de la administración estatal.
Cerca de las 18:00 horas de este martes, la ciudad completa se estremeció debido a un enfrentamiento armado entre elementos de la Policía Federal y sicarios, que duro poco más de 30 minutos.
De acuerdo con información dada a conocer este miércoles por el subprocurador de Justicia en la entidad, Alejandro Garza y Garza, la lluvia de plomo dejó como saldo a seis personas muertas, de la cuales cuatro eran integrantes del grupo armado conocido como Los Zetas y dos eras civiles que acaban de ser secuestrados y asesinados.
Informó que ‘La Liga', ‘El Marras' y varios de sus cómplices acababan de privar de la libertad a un hombre y a su sobrino cerca de la colonia Adolfo Prieto, en el municipio metropolitano de Guadalupe, límites con San Nicolás.
El secuestro era con la finalidad de cobrarles un adeudo o el llamado ‘derecho de piso', ya que esta persona de 40 años aproximadamente, era representante musical.
Comentó que cuando los delincuentes trataban de salir del asentamiento donde secuestraron a los dos varones, se encontraron circunstancialmente con un convoy de federales, suscitándose la balacera.