El gobierno de Tijuana se encuentra en alerta ante una serie de ataques que comandos han perpetrado contra la Policía local desde la semana pasada.
El más reciente hecho violento se registró la madrugada de este domingo, cuando un grupo de individuos encapuchados intentó asesinar a uniformados que patrullaban en la delegación San Antonio de los Buenos, lo que culminó en un enfrentamiento y dejó como saldo una joven y un menor de edad heridos, que se encontraban en un negocio cercano.
El día anterior dos elementos de la Policía Federal resultaron heridos en un enfrentamiento que sostuvieron con presuntos delincuentes. Como resultado, uno de los atacantes quedó muerto y dos fueron detenidos.
Entre el lunes y el martes, tres oficiales de la Policía Municipal de Tijuana y Rosarito murieron acribillados por sujetos que les dispararon de manera sorpresiva y el jueves otros desconocidos dispararon contra un campamento que la Secretaría de Marina tenía instalado en la Avenida Internacional, aunque no hubo heridos en esa ocasión.
El miércoles de la semana pasada, el Ejército y policías municipales de Tijuana detuvieron a ocho sujetos que participaron en los atentados.
Les decomisaron un arsenal, incluso tres granadas, equipo táctico y chalecos antibalas, pero no ha habido otras detenciones.
El alcalde de Tijuana, Jorge Ramos Hernández, aseguró que estos hechos evidencian "la desesperación de las bandas criminales ante las acciones del gobierno para acabar con el crimen organizado y ante el hecho de que ya no pueden operar con impunidad como antes".
Durante la semana, desconocidos amenazaron con asesinar policías si el secretario de Seguridad Pública de Tijuana, el militar retirado Julián Leyzaola Pérez, no renuncia a su cargo.
Al respecto, Ramos Hernández advirtió que no responderá a presiones ni amenazas, las cuales, dijo, evidencian que la policía está decidida a acabar con los criminales, y no siguen como antes, "encargados de la logística de las bandas delictivas".
Reconoció que la violencia contra las corporaciones continuará mientras las autoridades sigan pugnando por erradicarlos, pero advirtió que el gobierno municipal, junto con el estado y la federación han emprendido acciones que no cesarán mientras no haya resultados contundentes.
El alcalde de Tijuana sostuvo que cuenta con el respaldo de las autoridades federales y estatales para concluir la lucha contra la delincuencia, pero consideró indispensable la colaboración de la comunidad a través de la denuncia de hechos ilícitos que observe en su entorno. Dijo que ésta es la estrategia para lograr más resultados positivos y advirtió que no cambiará la ofensiva en contra de las bandas criminales que están desesperadas por retomar el lugar que se les había permitido en el pasado.
Ramos Hernández aseguró que aunque siguen los ataques y amenazas en contra de la policía, en contraparte la incidencia delictiva en Tijuana ha bajado de manera significativa hasta llegar a un 18% menos en las diferentes modalidades del delito.
fml