Así como el Senado ha aportado cinco gobernadores en lo que va de la presente Legislatura, otros seis debieron regresar a sus escaños, o están por hacerlo, al fracasar en las elecciones constitucionales o internas de sus partidos.
Hay casos como el de Luis Walton, de Convergencia, que siendo senador pidió licencia y dejó el escaño al presidente del Partido, Luis Maldonado, compitió por la alcaldía de Acapulco el año pasado y perdió; luego se registró como candidato al Distrito IV en Guerrero, y volvió a perder por lo que está en posibilidad de volver por sus fueros.
Los casos que podrían considerarse exitosos son los del ex presidente nacional del PRD, Leonel Godoy Rangel, quien fue a Michoacán y ganó, lo mismo que la priísta Ivonne Ortega, en Yucatán, los primeros legisladores en migrar a poderes ejecutivos locales.
Ahora, tras los comicios del pasado 5 de julio quienes se perfilan para hacerlo son el priísta José Eduardo Calzada Rovirosa, en Querétaro; Fernando Ortega Bernés, también del PRI, a Campeche, y Guillermo Padrés Elías, del PAN, que ganó el emblemático estado de Sonora, tierra del fundador del Partido Nacional Revolucionario, antecedente del PRI, Plutarco Elías Calles, y de Luis Donaldo Colosio, asesinado en 1994 siendo candidato a la presidencia por el PRI.
Los perdedores son Fernando Elizondo, del PAN, que compitió por la gubernatura de Nuevo León y fracasó; Alfonso Elías, del PRI, derrotado en Sonora; Martha Sosa, del PAN, quien perdió en Colima, y Alejandro Zapata Perogordo, también panista, en el aún disputado estado de San Luis Potosí.
En tanto que quienes se quedaron en el camino sin lograr ni la candidatura fueron el panista Eugenio Govea, quien molesto por la designación de Zapata Perogordo renunció incluso al PAN cuatro días antes de la elección, se declaró independiente y se sumó al apoyo al PRI.
A su vez, el senador del PRI Rogelio Rueda pugnó por la candidatura a la gubernatura de Colima, pero ganó Mario Anguiano, quien finalmente también triunfó contra Martha Sosa Govea.
CHAPULINES
De acuerdo con un análisis del senador Eduardo Nava Bolaños (PAN), desde la LVII legislatura hasta marzo de la LX Legislatura -que concluye- se presentaron un total de 314 solicitudes de licencias, de las cuales el 79.30% las solicitaron diputados federales y el 20.70% senadores.
De ese total de licencias, el 60.51% obedecieron a causas de interés personal, el 21.34% para estar en condiciones de postularse en precandidaturas y candidaturas a presidencias municipales y gubernaturas de los estados, mientras que 14.65% las solicitó en virtud de haber sido invitados para colaborar en un cargo de la administración pública federal.
"El 59.7% y el 40.3% de los motivos de solicitud de licencia de senadores y diputados respectivamente, fueron para postularse a cargos de elección popular", sostuvo.
mma