| | | Antes que nada, quiero manifestar que afortunadamente no me encuentro afiliado a ningún partido político. Por lo que se refiere a esta nota, no hay que olvidar que en la elección de 2000 César Nava también resultó electo diputado federal, pero nunca ejerció como tal (o ejerció el cargo tan solo unos minutos), toda vez que fue designado Abogado General de PEMEX (principios de 2001), función que, por cierto, fue muy lamentable además de desastrosa para la institución, lo cual se puede corroborar con los datos y estadísticas de la misma paraestatal en materia de defensa jurídica durante el período que él estuvo junto con sus amigos, (cabe señalar que hay o hubo ciertos asuntos jurídicos relacionados con PEMEX en Coatzacoalcos y que, según se manifestó en su momento en algunos medios, familiares suyos se vieron beneficiados). Posteriormente (2004), como es la costumbre de cualquier político, César Nava "saltó" a la Secretaría de Energía, donde su actuación fue, como es su costumbre, gris y mediocre. Al iniciar las precampañas (2005) y posteriormente la campaña presidencial (2006), Nava se unió al equipo de Felipe Calderón, destacándose también por hacer un papel para el olvido. A partir de la toma de posesión en diciembre de 2006, César Nava se desempeña dentro del primer círculo presidencial hasta principios de este año, cuando manifiesta sus "legítimas aspiraciones políticas" de contender (otra vez) por una diputación federal. La realidad, como en varios medios se publicó, incluido El Universal, Nava, por sus pobres, grises, mediocres y torpes resultados en la Secretaría Particular, así como por su actitud imprudente y soberbia, fue removido del cargo y alejado de la Presidencia, buscándole una salida decorosa como la candidatura a una diputación federal. En este momento en el cual ha ganado la diputación (que no por sus talentos, los cuales se ha esforzado en demostrar que no tiene, sino por el perfil del electorado del distrito en el que ganó), nuevamente "relexiona" sobre el posible llamado a servir a la patria desde otra trinchera, mostrando, eso sí, consideración por sus bienamados electores, y desde lo alto de su ¿sabiduría?, con aire doctoral señala que su partido está sumergido en una crisis postelectoral y que se debe de hacer un profundo ejercicio autocrítico. ¿De verdad es tan limitado en sus facultades, o tan cínico, que no se da cuenta de que por la ineptitud, torpeza, ignorancia, burocracia, mediocridad, estupidez, soberbia y corrupción de gente como él y toda su camarilla de monaguillos del Opus Dei y del Yunque, ¡a su partido los electores le escupieron en la cara! Si verdaderamente ese partido quiere empezar a hacer un ejercicio autocrítico serio, que le pida a gente como este farsante (y a toda la cáfila de mequetrefes que ha dejado bien posicionados dentro del presupuesto de los lugares por donde ha pasado desde 2001), que acompañe a Germán Martínez al lugar donde lo mandaron, el cual está muy lejos y que todos ellos recuerdan bien por ser su lugar de origen, ya que desde ahí no podrán seguir medrando y haciéndole daño a este país como sobradamente lo han hecho. Y luego se preguntan por qué les fue así en las elecciones. Para concluir, todo lo aquí escrito aplica perfectamente a cualquier partido político y a sus integrantes, sólo que en esta ocasión le tocó al cínico y desvergonzado de César Nava. Agradezco su atención. | |