Los ferétros de los Benjamín Franklin Le Barón Ray y Luis Carlos Widman, muertos por un comando en Chihuahua, fueron colocados sin cristal para que sus amigos y familiares puedan tocarlos antes de ser enterrados.
Los pistoleros acudieron ayer al domicilio de Le Barón, líder mormón que encabezó movilizaciones en contra del secuestro, a quien se llevaron. Widman trató de ayudarlo y corrió con la misma suerte, y horas después sus cuerpos fueron encontrados en una brecha.
Sus ataúdes son rústicos y están labrados en madera de encino. Se encuentran en la comunidad de mormones más grande del país, en aquel estado.
Frente a la casa de Le Barón, los delincuentes dejaron una lona firmada por “El General”, con el siguiente mensaje: “Para los de Le Barón, que no creen, para que ahora sí crean, va como venganza por los 25 jóvenes levantados y detenidos en Nicolás Bravo”. También se amenaza de muerte a Romney Jones, otro de los líderes del movimiento.
Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la organización ciudadana Alto al Secuestrol lamentó el homicidio del activista, y advirtió que la impunidad que priva en México al no castigar a los responsables deja a los denunciantes en una posición vulnerable.
Con información de Notimex
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