La Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos hará visitas sorpresa en los diez penales del estado para evaluar las condiciones en que se encuentran, tras la muerte violenta de cuatro internos en tres meses, uno de estos el lunes pasado.
En el último mes fallecieron dos reos en el Centro de Readaptación Social (Cereso Mil) de Valle de Santiago, semanas antes uno murió en León y otro en Irapuato. En tres casos supuestamente los presos se suicidaron y otro fue asesinado.
El ombudsman estatal, Gustavo Rodríguez Junquera, informó que los visitadores llegarán por sorpresa a los penales para hacer la revisión anual sobre los índices de población, garantías de seguridad interna y respeto a los derechos humanos.
Junquera adelantó que la institución podría recomendar la reubicación de reos peligros a los Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos).
REOS PELIGROSOS
El junio, el Secretario de Seguridad Pública pidió al gobierno federal que traslade a prisiones de alta seguridad a los reos "peligrosos" que enfrentan procesos o purgan sentencias por delitos federales en la entidad.
Baltazar Viches dijo que los Ceresos de Guanajuato están a punto de llegar al límite de su capacidad.
En el estado hay 2 mil 101 internos por delitos del fuero federal distribuidos en diez Ceresos, que representan el 38 por ciento de la población penitenciaria, de estos mil 415 son sentenciados y el resto están sujetos a proceso.
Han ingresado a las cárceles presuntos delincuentes ligados al crimen organizado y supuestos integrantes de cárteles de la droga.
VIOLENCIA
Este lunes, un interno del Cereso Mil, fue encontrado sin vida, colgado de un trapo en la celda tres.
La Secretaría de Seguridad Pública del estado comunicó que Jesús Herrera García, de 32 años de edad, tenía 11 años interno por homicidio y le faltaba un año para cumplir la sentencia.
El 17 de junio, también en el Cereso de Valle de Santiago, un reo fue asesinado con arma blanca por otro interno en uno de los pasillos del penal.
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