Ante la Corte Internamericana de Derechos Humanos (CIDH), el gobierno mexicano defendió la aplicación del fuero militar aún en casos en los que estén implicados civiles.
México compareció ante la CIDH por el caso de la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco durante la denominada "guerra sucia".
En 1974, este líder social fue detenido ilegalmente en un retén del Ejército y fue visto por última vez con vida en el ex cuartel militar de Atoyac de Álvarez, Guerrero.
Juan Carlos Gutiérrez, director general de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), lamentó que Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, al fijar la posición de México defendió la aplicación del fuero y del código de justicia miliar como elementos para mantener la disciplina.
Pero no abrió la posibilidad de llevar a cabo reformas a fin de que los casos en que estén implicados civiles sean juzgados por tribunales civiles.
Durante la audiencia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ponente del caso, reiteró que se estaba ante un caso de desaparición forzada y un crimen de lesa humanidad.
En entrevista telefónica hasta San José de Costa Rica, luego de que terminó la audiencia ante la CIDH, Gutiérrez señaló que Gómez Mont hizo una defensa política del Estado y de la actuación de las fuerzas armadas.
"(El secretario de Gobernación) dijo que sería incorrecto que la Corte Interamericana juzgara a México por hechos que sucedieron años atrás porque ahora México es distinto", dijo.
Manifestó que en las reparación del daño se proponen cambios legislativos como reformas al fuero y al código de justicia militar; la recuperación de los cuerpos de los desaparecidos y obras públicas para el pueblo de Atoyac.
De acuerdo con Gutiérrez, los jueces de la Corte se interesaron en cómo funciona en México la justicia militar.
Criticó que nuestro país no reconociera en qué contexto se llevó a cabo la detención de Rosendo Radilla.
En calidad de testigos, Tita y Rosendo Radilla Martínez, hijos de Rosendo Radilla Pacheco, explicaron ante la Corte cómo se llevó a cabo la detención y qué significó para la familia.
Rosendo hijo, quien presenció la detención de su progenitor, recordó que incluso dejo de estudiar para apoyar a su madre con la manutención de sus 11 hermanas.
El abogado Miguel Sarré, en calidad de perito especializado, detalló como funciona en México la justicia militar y que no era el espacio adecuado para tratar violaciones a los derechos humanos.
fml