El evento arrancó con las palabras del artista Smokey Robinson, quien leyó una serie de mensajes dirigidos a la familia de Jackson, entre ellos el de la cantante Diana Ross.
Tras un servicio privado en Hollywood Hills, donde familiares y amigos pasaron una media hora despidiéndose de él, el cantante recorrió las calles californianas para recibir un homenaje de cuerpo presente.
La caravana de Rolls-Royces, Cadillacs y Range Rovers que acompaña el último recorrido del cantante por Los Angeles, partió por la mañana de la casa de los padres de Jackson, ubicada en el Valle de San Fernando.
En los alrededores del Staples Center, una multitud de seguidores que no tienen boleto para asistir al homenaje se congregaron en las calles aledañas para despedir a su ídolo a su paso hacia el recinto.