La organización internacional Human Rights Watch solicitó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que presione a las autoridades que hoy están al frente de Honduras para que respeten los derechos humanos de sus pobladores, ante los reportes que ha recibido sobre abusos graves cometidos por las fuerzas de seguridad hondureñas desde el domingo pasado, cuando se perpetró el golpe de Estado en ese país.
En una misiva enviada al secretario general del organismo José Miguel Insulza, HRW expresó así su preocupación ante el uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y actos de censura, que se suman a la suspensión de garantías decretado en Honduras, "y que podría proporcionar un pretexto para nuevos abusos en los próximos días".
En la carta HRW indica que de acuerdo con los informes de los defensores de derechos humanos locales, las fuerzas de seguridad de Honduras "han herido y detenido arbitrariamente a decenas de manifestantes en los últimos dos días".
Se detalla que el 29 de junio, 91 personas fueron detenidas, y catorce de ellos heridos por las fuerzas de seguridad en Tegucigalpa; los afectados estuvieron varias horas retenidos sin que se presentaran cargos en su contra para ser puestos en libertad ese mismo día.
Mientras que el 30 de junio, fuerzas de seguridad detuvieron a seis personas e hirieron a otras siete personas que participaban en una manifestación pacífica en el departamento de El Progreso; en este caso los aprehendidos fueron acusados del delito de "rebelión" aunque al final quedaron en libertad pero condicional.
De acuerdo con HRW hasta este día tres de los manifestantes heridos siguen hospitalizados.
mma