La embajadora de Honduras en México, Rosalinda Bueso, aseguró que tras el golpe de Estado en su país se cometen violaciones a los derechos constitucionales y humanos contra la población civil.
A traves de un comunicado, la diplomática hondureña señaló que ha sido testigo de que actualmente "el poder de facto y las fuerzas armadas están arremetiendo contra la población civil, cuyos ataques ya han dejado un centenar de heridos graves".
Indicó que el poder ilegítimo ha interrumpido el acceso a los servicios básicos, ha arrestado a periodistas, además de bloquear a los medios de comunicación nacionales y extranjeros, "que muestran la situación real que viven los ciudadanos y repudio internacional".
La embajadora Bueso reiteró el agradecimiento y las muestras de solidaridad de la comunidad internacional, así como del cuerpo diplomático acreditado en México, al gobierno de José Manuel Zelaya Rosales.
En el comunicado, la embajadora hondureña expresó "su más profundo agradecimiento a las muestras de apoyo y solidaridad recibidas de la comunidad internacional, y ha condenado unánimamente el golpe de Estado perpetrado en Honduras, con el que se ha interrumpido el orden democrático y constitucional del país", así como el respaldo al mandatario Zelaya Rosales.
La diplomática hizo mención especial al gobierno y al pueblo de México, así como a los países de la región que integran el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), el Grupo de Río, las naciones de la Alianza Bolivariana para América Latina (ALBA) y la unión de las naciones suramericanas (UNASUR), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Agradeció a estos países y a las organizaciones referidas que por aclamación han hecho un llamado a todos los actores políticos y sociales de honduras para que respeten el Estado de Derecho, así como los principios nacionales e internacionales que hasta hoy habían regido en Honduras, para exigir la restauración "inmediata e incondicional del presidente Zelaya".
En el comunicado se indica que la Embajada de Honduras reconoce "los actos contundentes" de los países de la región que han retirado sus embajadores y que han decidido no reconocer a ningún otro gobierno que no sea el del presidente constitucional Zelaya, así como las medidas de presión acordadas por esas naciones y por organismos internacionales, como el Banco Mundial y el Banco Centroamericano de Integración Económica.
vrs