El premio Nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, exigió a la Organización de Estados Americanos (OEA) desconocer el gobierno golpista impuesto en Honduras y restituir en su cargo al presidente Manuel Zelaya.
A través de una carta abierta a los estados miembros de la OEA y organizaciones populares, reclamó acciones urgentes a la organización y a los gobiernos en el Continente, para respetar y restituir en sus funciones de gobierno al mandatario depuesto, sin imposición alguna.
Manifestó que se debe juzgar y condenar a los militares golpistas y sus cómplices.
"No pueden quedar en la impunidad; son criminales que atentan contra la democracia y los derechos humanos del pueblo hondureño y dañan a todos los pueblos del Continente y el mundo", expresó el argentino que durante la dictadura de Jorge Rafael Videla contribuyó a la formación y financiación de los enlaces entre organizaciones populares para defender los derechos humanos y apoyar a los familiares de las víctimas del régimen.
El Nobel solicitó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, intervenir urgentemente para que se respete al pueblo hondureño y a su presidente constitucional.
"No podemos olvidar que quedan en el Continente remanentes de fuerzas armadas golpistas, impregnadas de la Doctrina de Seguridad Nacional y con añoranza de las dictaduras que, en lugar de estar al servicio del pueblo, se han transformado en tropas de ocupación de sus propios pueblos, violando los derechos democráticos y los derechos humanos".
Respaldó además la consulta popular a la que llamaba Zelaya para la reforma constitucional.
vrs