Amnistía Internacional (AI) pidió a las autoridades de Honduras que respeten los derechos humanos y las libertades fundamentales y que liberen de forma inmediata "a los oficiales de gobierno y activistas políticos que podrían estar detenidos" tras el golpe de Estado del pasado fin de semana en contra del presidente Manuel Zelaya.
"Nosotros consideramos que las personas detenidas a causa de su crítica a la expulsión y el exilio forzoso del Presidente Zelaya son prisioneras de conciencia", dijo Kerrie Howard, directora adjunta de AI para las Américas.
También pidió que las autoridades de Honduras "se abstengan de cometer futuras detenciones arbitrarias, y que garanticen que los opositores políticos y los defensores de los derechos humanos pueden realizar sus actividades sin temor a represalias".
Asimismo, expresó su reocupación por los reportes que sugieren que canales de televisión han sido cerrados y que se han impuesto restricciones a los medios masivos de comunicación, evitando así que las personas conozcan los acontecimientos de su país.
AI reiteró que el presidente Manuel Zelaya debe de poder regresar a Honduras "inmediatamente, sin condiciones y a salvo".
"El traslado forzoso del Presidente Zelaya (fuera del país) pone a los derechos humanos y al Estado de Derecho en serio peligro", indicó Kerrie Howard.