La muerte del "rey del Pop" se siente en el Metro, los microbuses y taxis, los puestos de periódicos y las calles del Distrito Federal.
Conocedores del mercado, los "vagoneros" del Sistema de Transporte Colectivo (STC) ya hacen negocio con la noticia que ayer conmocionó al mundo.
Entre los andenes y vagones el inicio de la canción "Billie Jean" en los discos piratas comienza a tocar y anuncia lo que tal vez mañana o esta misma tarde vendrá: " son 250 temas del rey del pop, la historia musical en formato MP3, a diez, a diez".
Dentro del vagón, se ve a varias personas sentadas o recargadas en las puertas leyendo los periódicos que a plana abierta anuncian: "Ya bailó", "Murió el rey", "Luto por Michael", "Murió Michel".
Las imágenes de las portadas y contraportadas lo reafirman: el guante de diamantes, pantalón de negro, calcetas blancas y zapatos en punta del imitadísimo "moonwalk".
En los microbuses y taxis, los conductores que no traen algún disco compacto propio, se cansan de cambiar una y otra vez las estaciones de radio, pero todas tocan el "Thiller" o "Billy Jean", sino es que el locutor reseña la vida de la estrella que ayer se apagó.
Dentro de las oficinas, donde hay una computadora, suena una canción del "Black or White" o del "Dangerous tour" de Youtube, de la página oficial del cantante, de audiogalerías de periódicos nacionales e internacionales en internet.
En la calle, al puro estilo mexicano, se oyen los chistes de humor negro: "Ahora sí, que se cuide el niño Dios allá arriba".
Es la "jacksonmanía" postmortem en el DF.
lob