Fue en los años 80 en un lugar del Sur de la ciudad, pero los detalles se han borrado en la mente de Cucú Estévez, periodista y promotora de espectáculos. Lo único que ella recuerda como si estuviera ahí son los ojos lindos de Michael Jackson, su gran sonrisa y la libertad que aún tenía a su alrededor.
Si bien es cierto que ya gozaba de reconocimiento mundial, cuando Jackson ofreció esa conferencia de prensa a la que acudió Estévez, el cantante aún no se encerraba en sí mismo ni experimentaba una radical transformación en su imagen.
"Nos respondió todo. Me llamó la atención que cuando terminó la conferencia fue cordial, en aquel momento todavía no entraba en ese laberinto de espejos del que después no se podía asomar", detalló Estévez en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
Para la promotora además ese encuentro tuvo otro ingrediente especial, pues esa nota fue la primera que le publicaron en un medio impreso. No obstante, Estévez destaca que ella tuvo la oportunidad de conocer a un Jackson más "fresco y natural".
"Me tocó conocer al Michael Jackson fresco, natural, teenager, ya con esa gran necesidad de zafarse del papá. En ese momento era más ‘tocable'. Un chico con una gran voz y un carisma indiscutible", explicó.
Entre otras cosas, la periodista recuerda muy bien que Jackson traía puesta una camisa morada. "Recuerdo sus ojos muy lindos, una gran sonrisa, su peinado afro, la piel oscura", dijo Estévez, para quien ya años después el cantante se había vuelto huraño, "se fue para adentro... puso muchos cercos, una muralla para llegar a él".
Pese a que el recuerdo de aquel joven a 20 años de distancia se transformó de manera radical, Cucú considera que "lo único que fue creciendo y nunca cambió fue su gran talento".
cvtp