El cineasta Arturo Ripstein consideró que José Emilio Pacheco, es el guionista con el que mejor se acopla para hacer sus películas, y lo calificó como un hombre de letras brillante que sabe entretener con sus relatos.
La manera extraordinaria del autor de Las batallas en el desierto y El principio del placer de relatar historias para mostrar de manera desparpajada a los personajes en un guión, permite a Ripstein y otros realizadores como Jaime Humberto Hermosillo enriquecer su obra fílmica.
El próximo 28 de junio se le entregará la Medalla de Bellas Artes, para rendir homenaje al poeta, escritor, traductor y periodista, quien nació en la Ciudad de México el 30 de junio de 1939.
A la ceremonia que tendrá lugar en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes asistirán como invitados especiales, los escritores Margo Glantz, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis y la española Francisca Noguerol.
Pacheco ha sido profesor en las Universidades Nacional Autónoma de México (UNAM), de Maryland (College Park), Essex, y en algunas otras de Estados Unidos, Canadá, y Reino Unido.
Además, recibirá en octubre próximo el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, para sumarse así a otros galardonados con esa distinción como el uruguayo Mario Benedetti (1999), el colombiano Alvaro Mutis (1997) y el año pasado al español Pablo García Baena.
La cordial relación que Ripstein mantiene con José Emilio Pacheco a lo largo de los años es producto de un indudable entendimiento entre dos maestros, que desde su juventud han hecho del cine una de sus grande pasiones.
En esa relación existen un mar de anécdotas que el mismo director de "El imperio de la fortuna", revela en diversos encuentros con la prensa.
En una entrevista durante una visita a España, Ripstein reveló que ante los problemas con Manuel Puig para culminar el guión de El lugar sin límites (1977), recurrió a José Emilio Pacheco.
Reconoció que fue el escritor, quien le ayudó a hacer una ardua revisión del guión de Puig, quien no lo terminó, y se vio obligado a recurrir al talento del autor de No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Según Ripstein, en aquella ocasión, gracias a la ayuda de Pacheco y otros dos escritores pudo tener en sus manos una historia cinematográfica que inicialmente le dio problemas de cabeza debido a la obstinación de Puig, "quien hacía unas cosas muy raras, y escribió algo que no iba con la película".
El cineasta ha expresado que de los escritores con quienes ha mantenido no sólo una relación laboral, sino de amistad es con José Emilio Pacheco.
Aseguró que el escritor es el hombre de letras por excelencia, con quien era sumamente grato sentarse a hablar sin preocuparse por el tiempo, buscando siempre encontrar la mejor forma de narrar una historia que trasladaría a la pantalla grande.
El director de El carnaval de Sodoma lamentó que sólo hayan hechos tres películas juntos: El castillo de la pureza, Foxtrot y El santo oficio.
Ripstein reveló que en una ocasión, cuando comieron con Jorge Luis Borges, la audacia de José Emilio Pacheco desbordó los límites de la formalidad, pues mientras el autor argentino y los demás charlaban el escritor mexicano se atrevió a comer del plato de Borges.
Más tarde argumentaría que a la mejor, de esa manera algo se le pegaría del genio del autor de Ficciones.
José Emilio Pacheco ha sido distinguido además con los premios José Donoso (2001), Octavio Paz (2003), Pablo Neruda (2004), Ramón López Velarde (2003), Alfonso Reyes (2003), José Asunción Silva (1996), Xavier Villaurrutia (1973) y García Lorca (2005).
cvtp