Autoridades estadounidenses trasladaron a una audiencia de nivel federal a estatal, el caso del texano David Bohmfalk, quien hace dos años quemó una bandera mexicana frente al histórico lugar de El Álamo.
Bohmfalk demandó a la municipalidad de San Antonio, a los agentes protectores de parques y a una asociación de mujeres locales alegando que fue detenido y procesado injustamente, luego de quemar una bandera mexicana el 17 de mayo del 2007.
La acción del investigado fue en protesta por una propuesta estudiada entonces en el Congreso en Washington que hubiera legalizado el estatus de millones de inmigrantes indocumentados. La propuesta no prosperó.
Según la demanda Bohmfalk fue detenido por más de una hora y tildado de terrorista antes de que las autoridades lo encausaron por quema ilegal sin autorización. La fiscalía no multó al sujeto, luego que éste rindiera declaración.
Bohmfalk, de 48 años, es un veterano de guerra discapacitado y ex comandante policial de Brackettville, intentó obtener una licencia para quemar la bandera pero la municipalidad no otorga tales permisos, declaró su abogado Jason Jakob.
La Corte Suprema de Estados Unidos ha declarado que la quema de banderas estadounidenses está protegida bajo las leyes de libertad de expresión, y Jakob sostuvo que quemar una bandera mexicana también es un derecho.
''El tiene todo el derecho constitucional para hacer esto'', declaró Jakob al diario San Antonio Express-News.
''La razón principal por la que está demandando es que la policía jamás debió detenerlo ... Él no quiere que esto le ocurra a nadie más''.
Bohmfalk alega que cuando lo estaban deteniendo, fue agredido e insultado por transeúntes y que algunos turistas le escupieron encima.
lob