La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) realizó un informe sobre el secuestro y tortura de centroamericanos en su paso por México cuando se dirigían a Estados Unidos. La investigación revela que 10 mil personas fueron extorsionadas, vejadas y tratadas en condiciones inhumanas.
"A mí, mientras llegaba el rescate, me violaron. Pero mi amiga no tenía familiares que pagaran por su libertad. Así que le dispararon dos veces en la cabeza y la dejaron desangrándose durante tres horas enfrente de mí... Para intimidarme", narró una salvadoreña.
El periódico El País recogió la investigación de la CNDH, en donde se narran historias como la de la joven. Pues el informe que la Comisión ofrece en su página web no incluye dichos testimonios, pero según el diario español es un documento de 23 páginas.
Violaciones, asesinatos, malos tratos e infinidad de peripecias son las que documenta la CNDH. Tan sólo en extorsiones, el informe dice que el crimen organizado obtuvo 342 millones de pesos, apróximadamente.
Por una extorsión a familiares de los migrantes piden más de 60 mil pesos. Sin embargo, si alguien no tiene quién pague la suma, simplemente se le asesina.
"Me pegaron en la cabeza, en la cadera, en los brazos con una tabla que llamaban 'el recuerdo'. Cuando llamaban a mi familia para pedirle dinero, me ponían un taladro en la mano para que ellos escucharan. Luego me violaron", es otro testimonio de una hondureña en su paso por México.
Ancianos, niños, hombres y mujeres que sin esperanza en sus países de origen tratan de hallarla en EU, encuentran en el camino un sin fin de peripecias.
Extorsionados y robados de polleros y traficantes y de traficantes y polleros, los centroamericanos son principalmente víctimas en la frontera Sur, en Veracruz y Tabasco, la mayoría.
Según los afectados, policías y delincuentes por igual participan en la pesadilla. "Durante el secuestro sólo me daban de comer una vez al día, tortillas duras y un pedazo de pollo viejo. Mataron a un salvadoreño que estaba con nosotros. No denuncié el secuestro porque junto a los secuestradores, que bebían cerveza y consumían cocaína todo el día, también había policías de uniforme. A un compañero y a mí nos obligaron a que violásemos a una mujer secuestrada en su presencia", contó un menor de edad hondureño.
El diario fuente asegura haber intentado recibir respuesta y explicaciones por parte del gobierno federal de este informe de la CNDH.
cgb