El secretario de salud en Guerrero, Luis Barrera Ríos, confirmó la muerte de dos personas que fueron contagiados por el virus A H1N1, y rechazó que el gobierno estatal haya bajado la guardia en la contingencia sanitaria que activaron hace dos meses en el municipio, donde hasta el momento se registran más de 260 casos controlados de influenza humana.
En entrevista luego de presidir con el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, la 24 Reunión Regional de Secretarios de Salud de la zona Sur Sureste donde no asistió el secretario de salud federal Ángel Córdoba Villalobos, el funcionario estatal dijo que las dos muertes por influenza AH1N1 nunca fueron ocultadas por el gobierno y que hasta ayer se confirmó que era esa enfermedad luego de 10 días de estudio.
Se trata del menor de 4 meses de nacido Alfredo Rey Nava, quien falleció en un hospital en el municipio de Zihuatanejo, Guerrero. Al menor le detectaron el virus muy desarrollado y nada pudieron hacer por su vida, al igual que una persona del sexo femenino de aproximadamente 36 años a quien la trasladaron del municipio de san Luis Acatlán, en la costa chica de Guerrero a este puerto donde posteriormente perdió la vida.
Barrera Ríos dijo que hasta el momento se registran en todo el estado 770 casos procesados de los cuales 260 son influenza AH1N1 y el resto es el virus estacional, y que hasta el momento se registran dos muertes por esta enfermedad, una en Zihuatanejo y la otra en Acapulco.
El funcionario estatal rechazó categóricamente que en este municipio se haya bajado la guardia en cuanto a prevención por la enfermedad y que prueba de ello es que en las escuelas primarias se reinstalaron los filtros sanitarios, además de una vigilancia estrecha en los menores de edad.
Por su parte Jorge Manuel Sánchez González secretario técnico del consejo nacional de salud quien representó a Córdoba Villalobos en la 24 Reunión Regional de Secretarios de Salud de la zona Sur Sureste dijo que México ha actuado de manera responsable y transparente ante la comunidad internacional por la epidemia del virus, ya que este país fue el epicentro de la pandemia decretada por la Organización Mundial de la salud.
En los establecimientos donde se acumula la gente, así como discotecas, restaurantes y centros de recreación en Acapulco, las medidas sanitarias han disminuido, ya no se logra ver gel antibacterial, cubre bocas a los empleados ni guantes, así como la carencia de cartelones de las recomendaciones de salud por el virus AH1N1.
cgb