El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y el ex Secretario del
Tesoro, Henry Paulson, serán llamados a testificar ante el Congreso por su rol
en la venta de Merrill Lynch a Bank of America.
En una audiencia el
jueves en el Congreso, sobre la participación del Gobierno en la adquisición que
se llevó a cabo el año pasado, el presidente demócrata de un comité de la
Cámara de Representantes dijo que Bernanke y Paulson deben responder a
acusaciones de que presionaron a Bank of America para que cerrara el acuerdo.
"Buscaremos algunas
respuestas a preguntas extrañas", dijo Edolphus Towns, presidente demócrata del
Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara.
"¿Paulson y Bernanke
abusaron de su autoridad ordenando a Lewis a que avanzara con la adquisición de
Merrill o Lewis amenazó con retirarse
para obtener más dinero del estado nacional?", preguntó Towns.
El presidente ejecutivo
de Bank of America, Ken Lewis, el único testigo en la audiencia, estuvo de
acuerdo con legisladores de que hubo presiones del Gobierno para completar el
negocio, pese a las crecientes pérdidas de Merrill.
"Pero se dieron en el contexto
de que pensaban que era lo mejor para Bank of America y del sistema financiero",
dijo.
"La amenaza no era lo
que me preocupaba. Lo que me preocupaba era que hicieran esa amenaza a un banco
con buena posición", dijo Lewis.
Investigadores republicanos
en el comité prepararon un informe que acusa a Paulson y Bernanke de "poner un
revólver en la frente" de Lewis y el directorio de Bank of America.
"Esta transacción tuvo
lugar en un clima de miedo e intimidación de funcionarios del Gobierno", dijo
el representante republicano por el estado de Ohio, Jim Jordan.
El comité examina el rol
del Gobierno en la venta de Merrill Lynch el 1 de enero y los 20 mil millones
de dólares adicionales de dinero de los contribuyentes que se entregaron a Bank
of America ese mes.
Lewis acordó comprar a
Merrill Lynch en un acuerdo orquestado con la ayuda del Tesoro, cuando Wall
Street y la economía de Estados Unidos caían en picada. Los accionistas de Bank
of America y Merrill votaron a favor de la fusión de las firmas el 5 de
diciembre.
Lewis ha dicho que no se
enteró hasta más tarde en enero de la rapidez del deterioro de Merrill y luego
amenazó con retirarse de la fusión, por lo que funcionarios del Tesoro y de la
Reserva Federal presionaron para que lo completara.
Legisladores han dicho
varias veces que Lewis debió haber conocido desde mucho antes de lo que afirma
las enormes dificultades de Merrill, que perdió 15 mil 840 millones de dólares
en el cuarto trimestre del año pasado.
Sin embargo, Lewis dijo que "nadie predijo el derrumbe que ocurrió en el
cuarto trimestre del 2008".
amr