Agobiada por el dolor de ver a su padre en estado de coma en la sala de terapia intensiva de una clínica local por los golpes que le propinaron dos policías de vialidad, Nanel Molina exige que se haga justicia con efectividad y sin disimulos.
Su progenitor, Oscar Molina Duarte de 78 años de edad fue agredido por dos agentes de vialidad el pasado 17 de mayo. Uno de ellos fue detenido y otro se encuentra prófugo.
Representantes de cuando menos 28 organizaciones sociales al tiempo que pedían la renuncia del alcalde, José Angel Pérez Hernández por su incapacidad para controlar a la policía preventiva, denunciaron el clima de inseguridad que agobia a los ciudadanos.
Con la angustia reflejada en su rostro, con voz entrecortada y con lágrimas recordó esa tarde negra cuando su padre fue salvajemente agredido por los oficiales de vialidad de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, Abelardo Hernández Anguiano y Eleazar Rico Palomo.
El primero detenido y el otro se dio a la fuga con la complicidad de las autoridades policiacas, denunció.
Irritada por el coraje, dijo que la población de Torreón está harta por las extorsiones, robos y asaltos que cometen los preventivos en contra de empresarios, taxistas, automovilistas comunes y tranquilos ciudadanos.
Tachó de amorales a algunos agentes y jefes de la DSPM que han sido sorprendidos cometiendo abusos, extorsiones y bailando en table dance con mujeres desnudas, como sucedió con el anterior director de la corporación, Alfredo Castellanos Castro.
“Desgraciadamente estas con las personas que nos cuidan; ya no somos un municipio chiquito, orejón y pendejo para tener ese tipo de autoridades para que nos traten como tales”
Arremetió en contra del alcalde, José Angel Pérez Hernández a quien calificó de falto de capacidad, que junto con su equipo de trabajo, es un grupo de amorales, come cuando hay y de junta pilones.
Los abusos policiacos se recrudecen, tan es así que las personas de las zonas industriales tienen miedo de subirse a sus vehículos porque por ahí los acechan los agentes para extorsionarlos, y peor si salieron de algún restaurante después de tomarse una copa.
Por este motivo muchos restauranteros y discotecas están quebradas por falta de clientela.
Nanel pidió al apoyo de la ciudadanía y organizaciones civiles para terminar con la impunidad e inseguridad está siendo protegida a nivel municipal “porque nos está pegando a todos”. Pide también que se haga justicia en el caso de su padre.
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