Previo al Día Mundial del Medio Ambiente, la Confederación Nacional Campesina demandó al gobierno federal tomar en cuenta las estimaciones de que en el año 2050 las superficies aptas para cultivos podrían reducirse entre un 13 y 27% en el país, lo que podría cambiar la aptitud para el cultivo de maíz.
Al resaltar la amenaza que representa el cambio climático para el campo, la CNC exigió a la administración del presidente Felipe Calderón atender con carácter de "urgente y prioritaria" la deforestación que avanza incontenible y, la escasez de agua, cuya disponibilidad caerá drásticamente en los próximos años.
En este contexto, el dirigente de esa organización, Cruz López Aguilar, aseguró que en los últimos 35 años la deforestación ha crecido a un ritmo de 0.6% anual, y que la superficie con cobertura vegetal disminuyó de un 52.1% en 1970 al 42.84% en el 2005, lo que significa una pérdida de cobertura en 18 millones 195 mil hectáreas.
López Aguilar aseguró que el 50% del territorio nacional, casi 100 millones de hectáreas presentan algún grado de deterioro o erosión.
Sostuvo que actualmente existen en México 126.1 millones de hectáreas dañadas y que aproximadamente 90 millones de ellas registran pérdida sustancial de productividad.
"Más de 500 mil hectáreas son deforestadas anualmente; 400 mil hectáreas irrigadas están inservibles por salinización, y poco más de 500 millones de toneladas de suelo se pierden anualmente en forma de azolve", denunció.
El líder cenecista indicó que, según cifras oficiales, el 82% del deterioro obedece a las malas prácticas agropecuarias y que el 43% del suelo ganadero presenta sobrepastoreo; lo que comprende a 47.6 millones de hectáreas de un total de 109.78 millones.
Cruz López reconoció que las causas principales de la deforestación son el cambio de uso de suelo para fines agropecuarios; la ganadería extensiva que ha afectado sobre todo al norte del país -donde el 95% de los pastizales naturales y el 70% de los matorrales de zonas áridas se encuentran sobreexplotados-, y los incendios forestales provocados o naturales, que son los que contribuyen a la degradación.
Mencionó que otro asunto que exige de atención urgente y decidida es el agua, cuya escasez y contaminación se va generalizando.
"Es un asunto que también requiere de la más alta prioridad, seriedad y urgencia en la implementación de políticas y medidas de atención, apoyo y solución de problemas".
fml