La negociación entre Iberia y British Airways (BA) para alcanzar la fusión anunciada por ambas compañías el verano pasado "sigue su curso", según informó hoy el presidente de la aerolínea española, Fernando Conte.
En la rueda de prensa anterior a la Junta de Accionistas que celebra hoy la línea aérea española, Conte señaló que "no hay un ritmo preestablecido, ni tenemos fechas que cumplir", y añadió que en la actualidad cada compañía debe solucionar los problemas que tiene por la crisis que soporta el sector aéreo.
El presidente aludió a la debilidad financiera que hay en este momento y a los problemas que tiene la aerolínea británica con el fondo de pensiones de sus pilotos, que deben ser solucionados, porque cada una tiene "que focalizar sus propios negocios".
Sobre si la fusión se puede congelar e incluso no llevarse a cabo, fue tajante al indicar que "las negociaciones continúan", pero volvió a repetir que en este momento lo que más importa es afrontar la sensible disminución de la demanda, sobre todo en el tráfico de negocios".
La posibilidad de que en este momento de compás de espera pueda ser otra compañía aérea la que quiera llegar a un acuerdo con Iberia, caso por ejemplo de Air France, Conte señaló que " las posibilidades, como tales, existen ", pero indicó que " no es el momento " porque " debemos centrarnos en la situación actual ".
Respecto a los resultados de Iberia en el ejercicio del 2009, el presidente de la aerolínea española indicó que ve muy difícil que el grupo consiga resultados positivos, dadas las condiciones actuales que afectan a las compañías aéreas.
Conte destacó como uno de los principales problemas el incremento del precio del petróleo, que ha pasado de 40 a 68 dólares por barril en los últimos meses, un 70% más, lo que " añade una tensión más que no tranquiliza ".
Sobre la posibilidad de tener beneficios en 2010, afirmó que no hay una visibilidad clara en el futuro, aunque confió en que " probablemente estemos en una fase de tocar fondo".
La compañía aérea cerró el primer trimestre de 2009 con una pérdida de 92.6 millones de euros (131.4 millones de dólares), frente a los 0.4 millones que perdió en el mismo periodo del año anterior.
Para paliar la situación Conte anunció la elaboración de un Plan de Contingencia que permita conseguir alcanzar un ahorro de 200 millones de euros (alrededor de 284 millones de dólares) en lo que queda de año.
Asimismo se la compañía española ha puesto en marcha una reducción de costes laborales, que se ha iniciado con la congelación salarial de los directivos de la compañía, a la que se añade la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal, que se está negociando con los sindicatos.
Dicho ERE podría llegar a contemplar una reducción de hasta un 10 por ciento de una plantilla de 20 mil personas.
Conte añadió en este aspecto que si la situación no mejorase en el futuro, ese Expediente de Regulación de Empleo podría " no ser suficiente".
mdz