Hasta este fin de semana el gobierno del estado de Hidalgo ha cerrado las negociaciones con cinco de los 13 ejidos que conforman los cuatro polígonos donde se mantienen acuerdos con los ejidatarios, para acceder a las 700 hectáreas que requiere Petróleos Mexicanos (Pemex) en donación para la construcción de la refinería.
Sin embargo, se aseguró que el plazo de los 100 días no tiene ningún problema y se habrá de cumplir con los requisitos.
A la par de las negociaciones con los campesinos de los ejidos de Tula, El Llano, Bomintza, San Lorenzo, Tlaxcoapan, Alpuyeca y Atitalaquia entre otros, también se realizan los trámites con las autoridades agrarias, precisó el secretario de Planeación Eugenio Imaz Gispert.
El funcionario, quien es uno de los encargados del proyecto, refirió que se tiene acuerdos con la Secretaría de la Reforma Agraria y el Registro Agrario Nacional, para trabajar en la resolución de los terrenos que registran algún conflicto; como intestados, litigios, traspasos y las asambleas de dominio pleno.
"No estamos partiendo de cero, en materia de tramitología, ya que muchos trámites, ya se iniciaron", recalcó.
Sobre la línea de crédito que contratará el gobierno del estado, dio a conocer que el proyecto de deuda se ingresará ante las instituciones bancarias, una vez que se tenga resuelta la compra de la tierra, "dependerá de la cantidad que se requiera y está, se tendrá hasta que concluyan las negociaciones", aseveró.
Por su parte ejidatarios de Tula, quienes el jueves mantuvieron una reunión con el secretario de Administración, José Alberto Narváez, precisaron que el ofrecimiento de las autoridades estatales, apenas alcanzó los 90 pesos por metro cuadrado. La exigencia de los labriegos asciende a 300 y 500 pesos por metro.
El ejido de Tula se compone de 200 hectáreas y el gobierno compra a los ejidatarios en 900 mil pesos la hectárea, propuesta que fue rechazada por 38 de los 50 campesinos que conforman este núcleo ejidal.
Los productores explicaron que los requerimientos de pedir entre tres y cinco millones por hectárea, obedece a que al vender sus tierras, perderán la concesión el agua negra y los beneficios de programas como el Procampo. Además del pago en efectivo, los campesinos también solicitaron proyectos productivos y el pago de sus cosechas.
La tabulación de estos precios, señalaron los labriegos se toma de los antecedentes que se tienen en la zona; en Atitalaquia el costo de la tierra por la carretera del Arco Norte fue de 150 pesos el metro, mientras que en Tepeji para la construcción del puerto seco, se logró una negociación de entre 150 y 300 pesos por metro cuadrado.
Cirila Geraldina Villeda Soberanes, campesina de la zona, consideró que el preció de 90 pesos es muy barato, dijo no oponerse a la venta, pero a través de precios justos, como 500 pesos por metro cuadrado.
cgb