La Iglesia católica aseguró que con la detención de 10 alcaldes y funcionarios de alto nivel en Michoacán, relacionados con el narcotráfico, se evidenció la debilidad de las estructuras de seguridad federales y estatales.
"Nos da una clara muestra del poderío y gran capacidad que el crimen organizado tiene para penetrar cualquier nivel de gobierno", indicó la Comisión Episcopal de Pastoral para la Comunicación de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
Señaló que el narcotráfico ha penetrado en las esferas del gobierno, "lo que pone en evidencia la calidad moral, de servicio y seguridad del país entero".
Criticaron que aunque el presidente Felipe Calderón inició en diciembre de 2006 una ofensiva contra los cárteles de la droga con un importante despliegue de elementos del Ejército, este año "la batalla sigue y parece no tener fin".
"La violencia, el tráfico de drogas, la trata de blancas (sic) y el comercio informal relacionado con la piratería siguen con su aplastante paso por todo el país, sin tener un método eficaz para poder detener su desbocado y destructivo proceder", indicaron.
Se refirieron al grupo delincuencial denominado "la familia", a quien se responsabiliza de parte de la violencia que afecta varios estados del país, que como otros cárteles han aumentado las guerras para ganar territorio apoyados por autoridades de diversos niveles de gobierno.
En un texto que difundió en la página del Centro Católico Multimedia (CCM), la Comisión Episcopal de Pastoral para la Comunicación aseveró que los tres niveles de gobierno son responsables de encarar y abatir este grave problema, pero "también nosotros somos responsables y protagonistas de generar una sociedad más segura y más justa".
"Hoy continúan los operativos en diversos domicilios particulares de policías municipales y estatales, alcaldes, funcionarios y ex funcionarios, quienes cuentan con órdenes de localización y presentación, pero lamentablemente estas operaciones de suyo, nunca serán eficaces.
"Primero si no se cuenta con hombres y mujeres honrados y capaces de encarar la fuerza del crimen organizado, segundo si no hay estructuras de seguridad capaces de brindar protección a las mismas autoridades y por su puesto a la sociedad en su conjunto y tercero si no se genera educación y empleos dignos para la clase trabajadora y campesina del país, que es el sector de donde los carteles reclutan a sus futuros sicarios", manifestaron.
fml