Por la crisis económica se ha reducido la población que apoya financieramente a organizaciones o instituciones de asistencia social, derechos humanos o de filantropía, y otros prefieren darle dinero a personas necesitadas en la vía pública, reveló un estudio del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
De acuerdo a los resultados de la Encuesta Aplicada sobre Filantropía y Sociedad Civil (ENAFI 2008) que realizó el Departamento de Estudios Internacionales de dicha casa de estudio, detalla que la ciudadanía contribuye poco con donativos en efectivo o en especie a las instituciones dedicadas a la filantropía por dos factores, la crisis económica y la falta de recursos.
Las personas que prefieren apoyar directamente a los necesitados, un tercio confía en que el receptor lo utilizará bien, uno de cada cuatro mexicanos realiza aportaciones por lástima, caridad o solidaridad, 17% considera que es medio más fácil para apoyar y 16% no confía en las instituciones.
Michael D. Layton, especialista del ITAM y encargado del proyecto, explicó que las "vías informales" de asistencia le ganan a las institucionales porque las personas no confían en que se apliquen correctamente los recursos.
"Si le dan una moneda a una mujer con su pequeño hijo confía en que comprará leche", dijo.
En entrevista, detalló que 48% de la población se muestra menos dispuesta a realizar donativos en dinero o en especie, 12% considera poder ayudar a personas necesitadas y 38% se mantienen como donantes activos.
De acuerdo a los resultados de la encuesta, 60% de la población prefiere dar directamente dinero a una persona necesitada y 16% lo hace a través de instituciones. Un porcentaje similar apoya a los necesitados de ambas formas.
Layton lamentó que si el donativo se le entrega directamente a la persona necesitada no causa ningún impacto social ni existe estrategia de política social.
Criticó que algunos medios de comunicación lancen campañas mediáticas para promover ciertos proyectos lo que desvía la atención de la población de otros sectores que también necesitan recursos.
Señaló que la institución en que más confía la población y más estarían dispuestos a donar es a la Cruz Roja, en tanto que las organizaciones culturales o de derechos humanos son las que menos reciben ya que no se acercan a los posibles donantes para explicarles su proyecto.
Gabriela Barrondo, presidenta del Fondo de Estrategia Social (FES), señaló que se busca cambiar la cultura donación para hacerla más estratégica a fin de tener un México más justo y equitativo.
Explicó que FES se enfoca a vincular a diversos sectores como el académico, organizaciones y donantes para impulsar proyectos exitosos a los que se les dará seguimiento durante cuatro años.
"Con este sistema se demuestra que los recursos se pueden transparentar y se aplican correctamente. Una vez que los socios donan sus recursos, nosotros acompañados y supervisamos que los recursos se usen estratégicamente bien y en forma transparente", dijo.
fml