China, país
donde se consumían cada año unas 60 millones de bolsas de plástico, ha logrado reducir 60% el consumo de estos productos y la "contaminación
blanca" que producen, gracias a la decisión, tomada el pasado año, de
cobrarlas en los supermercados.
De acuerdo con una
encuesta llevada a cabo por la Asociación de Cadenas Comerciales y Franquicias
de China, de la que se hizo eco hoy el diario "South China
Morning Post", en los casi 12 meses que se lleva aplicando esta medida se
ha reducido a unos 20 mil millones el
consumo anual de estas bolsas, un descenso de 40 mil millones de unidades.
En 2006, los chinos
consumieron unas 50 mil millones de bolsas de plástico, y en 2007 la cifra ascendió a 60
mil millones.
En junio de 2008, como
una de las medidas prometidas por China para estimular la protección
medioambiental con vistas a los Juegos Olímpicos de Pekín, se ordenó cobrar
estas bolsas en supermercados, y se
prohibieron las ultrafinas (menos de 0.025 milímetros de espesor) ,
medida que obligó a cerrar la mayor fábrica de bolsas del país.
Los comerciantes pueden
ser multados con hasta mil 400 dólares (unos 900 euros) si
facilitan bolsas plásticas
gratuitamente, pero serán ellos quienes fijen los precios, que nunca pueden ser
inferiores al costo (suelen ser unos céntimos de yuan) .
China
genera más de tres millones de toneladas de residuos plásticos cada año.
amr