La alerta sanitaria por la que atraviesa México debido a la influenza A, la crisis económica mundial, el desempleo y la inseguridad pueden ser motivo para que una persona tome la decisión de quitarse la vida.
De acuerdo con el investigador de la UNAM y jefe del Programa de Intervención de Crisis telefónica ante la epidemia de influenza, Jorge Álvarez Martínez, cualquiera de estos problemas sociales pueden detonar para que una persona desee suicidarse.
La depresión, antesala del suicidio, es una enfermedad que daña el organismo, el ánimo y la manera de pensar.
Afecta la forma en que una persona come y duerme, cómo se valora a sí mismo y la forma en la que piensa. Un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza.
El encargado de proporcionar atención psicológica vía telefónica señaló a EL UNIVERSAL que durante la puesta en marcha del programa no hubo llamada en la que se atendiera un caso suicida, aunque no dejó de lado que alguna persona lo haya tenido en mente.
"Por tratarse de un fenómeno nuevo en la ciudad de México, no se contemplaba que la epidemia pudiera provocar suicidios, pero no se descarta que algunas personas hayan pensado en hacerlo", aclaró.
El factor que puede definir el grado de depresión es la personalidad; muchas pueden estar angustiadas porque tienen un familiar grave por el virus, otras por haber perdido a un ser querido, o bien pudieron haber perdido el empleo.
El catedrático de la UNAM explicó que "hay una gran diferencia entre pensarlo y hacerlo", y esto depende del grado de pérdida de cada individuo, "lo que puede ser para mí una situación de pérdida, para otro puede ser algo sin tal importancia".
La persona que se deprime entra en un "espiral de desesperación, pierde interés por la cosas, por el trabajo, por la pareja, cosas que antes eran importantes".
"Según estadísticas, las mujeres son las que más intentan o logran suicidarse, pero esto depende a qué tipo de situación a la que se enfrente. Una mujer puede vivir en una extrema situación económica, no encuentra otra salida más que suicidarse".
El hombre, en cambio, puede resultar más predecible.
"Las mujeres lo intentan, pero no lo logran, el hombre toma está decisión y lo consigue", así lo detalló el profesor universitario.
fml