El arzobispo José Guadalupe Martín Rábago rechazó que la reforma constitucional que consagra el derecho a la vida desde la concepción, aprobada por el Congreso del estado, implique un castigo para las mujeres que aborten.
Para ello, dijo, se tendría que modificar el Código Penal del estado.
“Objetivamente es un pecado y algo que va a ser castigado por la ley, pero no mientras no se modifique el Código Penal del estado”, precisó el clérigo después de oficiar la misa en la Catedral Metropolitana.
Este domingo, el prelado consideró que se ha distorsionado el sentido de la reforma al Artículo 1 de la Constitución aprobado por el Congreso del Estado que garantiza el derecho a la vida desde la concepción y hasta la muerte natural.
“Es una ley que manifiesta una opción por la vida, pero algunos medios han distorsionado el sentido señalando que ahora las mujeres que aborten serán castigadas y que las mujeres violadas y que aborten van a ser llevadas a la cárcel", dijo Rábago.
“Han querido presentar la reforma como una forma de golpear a las mujeres o algo por el estilo”.
El arzobispo detalló que la ley penal vigente establece tres causales por las cuales una mujer que aborta no es castigada: cuando es por el resultado de una violación, por malformación del feto o porque produce algún riesgo para salud de la madre.
Aunque destacó que para la Iglesia católica el aborto en cualquier circunstancia es un pecado.
Por otra parte, en el semanario Gaudium, la Diócesis de León destaca su beneplácito por la aprobación de la denominada “Ley antiaborto”.
vrs/fml