Al reanudarse las clases el lunes 11, "la primera tarea a la que nos vamos a abocar será enseñar a los alumnos la higiene personal y evitar el contagio de la influenza humana", señalaron las maestras Araceli Mosco Córdova y Alicia Eslava Soto.
Será una tarea titánica si se toma en cuenta que en un salón de clases hay por lo menos 40 alumnos, "los padres de familia también tendrán que hacer su parte y ayudarnos para que sus hijos acaten plenamente la alerta sanitaria", dijeron en entrevista.
Los alumnos deberán llevar en sus mochilas, además de la torta o el sandwich, una barra de jabón, una botella de alcohol o gel antiséptico y toallas de papel para secarse las manos, tomando en cuenta que las escuelas carecen de ese material.
La educadora Mosco Córdova, del jardín de niños "José Refugio Belio Mercado", tiene a su cargo 38 pequeños y expuso que en las ocho semanas que restan de clases se abocarán a lo que establece el programa educativo en materia de higiene personal y de salud.
"Además de lo que se les enseña de manera cotidiana a estos pequeños, ahora los debemos preparar para fomentar el hábito de la limpieza personal"; esto, agregó, con sumo cuidado para que los niños de preescolar no se alarmen más.
"Las clases que vamos a dar deberán ser de acuerdo a su edad, es decir mediante juegos enseñarles lo que está pasando y qué precauciones deben tomar para evitar posibles contagios".
Los pequeños que van al jardín de niños no son ajenos a lo que está pasando en su entorno, por lo tanto se les debe explicar con tacto y sensibilidad la situación en estos momentos, expuso.
Otra de las prioridades será estrechar más la relación con los padres de familia, para que las tareas de salud también se cumplan en casa.
"En nuestro caso -prosiguió- vamos a hacer todo lo posible porque los baños siempre estén limpios, y además que usen el jabón y el alcohol cuando se laven las manos".
Un problema que tienen las escuelas es la falta de agua y el mantenimiento de sus instalaciones sanitarias, por eso es importante que las autoridades educativas no abandonen ese punto que será fundamental en los primeros días de la reanudación de clases, dijo.
Las escuelas públicas han enfrentado el problema de la saturación de grupos, por eso será difícil cumplir las disposiciones que han señalado las autoridades de Salud.
Una de ellas señala que debe haber por lo menos una distancia de dos metros entre cada mesa, y para esto no se cuenta con los espacios necesarios en las aulas, dijo.
La educadora agregó que los primeros días serán los más difíciles y se deberá poner más atención en los niños, para ello, reconoció, se necesitará del apoyo de los padres de familia.
A su vez la maestra Alicia Eslava Soto, quien se desempeña como mentora en las primarias "Alfredo E. Uruchurtu" y "Rafael Hernández López", mencionó la advertencia que hará a sus alumnos ante este problema de salud.
"Lo primero que les voy a decir a mis alumnos de segundo y sexto grado es que le digan a sus padres que cuando se sientan mal los lleven de inmediato a un doctor para que les haga una evaluación y descartar totalmente que se trata de un caso de influenza".
Se sabe, dijo, que muchos papás trabajan y que les cuesta mucho llevar a sus hijos al médico o a una clínica, pero ante la emergencia que se vive deberán hacer ese esfuerzo con el fin de evitar un contagio.
Cada estudiante deberá llevar su propio material higiénico para lavarse las manos, y "en mi caso equiparé un botiquín donde haya alcohol o un antiséptico y jabón, entre otras cosas", subrayó.
Eslava Soto mencionó que la situación se dificultará con los alumnos que cursan el quinto y sexto grados, porque es una edad en la que están entrando a la pubertad y en esa etapa empiezan a buscar pareja.
"Eso será lo más difícil, ya que tienen varios días sin verse y de inmediato buscarán a sus mejores amigos para convivir de nueva cuenta".
También deberá hacerse una inspección a la escuela y de ser necesario llevar a cabo tareas de limpieza con el personal indicado para ello.
mvc