La debilidad del mercado laboral, causada por la crisis económica, está provocando que muchas mujeres busquen empleo en clubes desnudistas, películas pornográficas y como modelos en revistas sin usar ropa.
Empresarios en el sector dicen que están viendo un gran flujo de solicitudes de mujeres atraídas por la promesa de horarios flexibles y dinero fácil. Muchas son graduadas universitarias y tenían empleos en oficinas hasta que la economía se desplomó.
El gerente del club Sin City en Nueva Cork, Gus Poulos asegura haber recibido 85 solicitudes de empleo en apenas un día a un anuncio.
La transición de los empleos convencionales al mundo de los clubes desnudistas no es siempre fácil: deben aprender a bailar con tacones de 12 centímetros hasta lidiar con las burlas e improperios de clientes.
Eva Stone, una bailarina de 25 años en el Pink Monkey, acepta que lidiar con los ocasionales insultos de los clientes requiere tener ''mucha fortaleza''.
Los productores de películas pornográficas advierten que las mujeres no deberían apresurar la decisión de actuar en películas del género sin antes considerar las consecuencias para sus vidas. ''Una vez que una mujer decide ser una actriz pornográfica, eso impacta sus relaciones con todo el mundo'', dice Steven Hirsch, copresidente del gigante del sector Vivid Entertainment Group.
Para algunas féminas, trabajar en esos clubes es algo temporal, una manera de pagar los préstamos de educación y otras cuentas.
Las bailarinas en los clubes de Rick's Caberet en Nueva York y Miami pueden ganar de 100 mil a 300 mil dólares al año, incluso en medio de la crisis económica.
Aún así, según analistas, la industria no está inmune a la recesión. Los ingresos han bajado un 30 por ciento en todos los segmentos, incluyendo películas pornográficas, revistas y tiendas de artículos sexuales, dijo Paul Fishbein, presidente de AVN Media Network, una compañía del sector que tiene una revista de amplia distribución y un espectáculo de premios.
Aún así, la estructura operativa de los clubes les deja con bajos costos y márgenes de ganancias de hasta un 50 por ciento. Las bailarinas son contratistas independientes que le pagan al club una tarifa fija, que varía según el tiempo que trabajan.
El centro nocturno, Rick's Caberet tuvo 60 millones de dólares en ingresos en el año fiscal 2008, un alza de 32 millones respecto al año previo.
Larry Flynt, dueño de Hustler con un valor de alrededor de 500 millones de dólares publica revistas, produce y distribuye películas; también opera un casino. Dice que le sigue yendo bien a pesar de la crisis de numerosas empresas de revistas impresas.