Enrique Acosta Gio, jefe de Control de Infecciones y Seguridad Ocupacional de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recomendó no atender problemas dentales para evitar que la influenza A(H1N1) se propague en los consultorios.
En un comunicado, explicó que estos espacios favorecen los contagios, porque el especialista o paciente pueden ser portadores del virus y por la aglomeración en las salas de espera.
El especialista indicó que toda persona que perciba síntomas de influenza debería postergar la atención bucal hasta que se levante la alerta sanitaria, e instó a los dentistas que presenten cuadros gripales a evitar cualquier procedimiento.
El también académico de posgrado de la Facultad de Odontología detalló que en un estado de emergencia la recomendación es evitar las consultas o reprogramarlas para no reunir a muchas personas en un mismo espacio.
El especialista hizo hincapié en que cuando el individuo está solo, al realizar una actividad física o al caminar de un punto a otro, no es necesario portar un cubrebocas, porque la infección no viaja en las corrientes de aire y no está en el ambiente que se respira.
El experto en control de infecciones explicó que los tapabocas están diseñados para proteger mucosas nasales y bucales de "salpicaduras y aerosoles" humanos, porque detienen "microgotas potencialmente nocivas".
Acosta Gio observó que es necesario cambiar este implemento de manera periódica para que tenga un desempeño óptimo; incluso "la propia exhalación" hace que sus fibras se remojen y pierdan capacidad protectora.
"Aunque no hemos evaluado su eficacia en una escala del 0 al 100, podemos decir que bloquea la inhalación de partículas infecciosas", insistió.
lob