La Facultad de Psicología de la UNAM ofrece asesoría telefónica las 24 horas del día para aquellas personas afectadas emocionalmente por la epidemia de influenza A H1N1, y que tengan angustia fuera de control o tengan problemas familiares por la larga estancia en casa, informó Jorge Álvarez Martínez, jefe del Programa de Intervención en Crisis.
Por este medio, en coordinación con organizaciones gubernamentales y civiles, universitarios apoyan a individuos cuya tolerancia sea rebasada debido a la situación que se vive por la emergencia sanitaria.
"Quien requiera ayuda puede llamar al 01 800 123 1010, que funciona como una central telefónica coordinada por la Secretaría de Salud, en la que participan la Facultad de Psicología, el Consejo Nacional contra las Adicciones, la organización Vive sin Violencia, Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Acercatel, IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Seguridad Pública Federal", señaló.
"Se asesora a quienes pasan por una circunstancia inusual que no se puede explicar desde lo conductual. Hay personas angustiadas porque tienen un familiar grave por el virus, otras han perdido a un ser querido, o se sienten rebasadas por las restricciones sanitarias. Además, en muchas familias se incrementan los problemas personales por estar largo tiempo en casa", explicó.
-Como pasar el tiempo en casa
Para no tener fricciones con los seres queridos en estos días que se debe permanecer en casa, Jorge Álvarez recomendó comentar seriamente la situación que nos afecta.
"Sin ser agresivos ni groseros, hay que hacerle saber a los demás lo que no nos gusta. Así se evitarán problemas con cosas simples como la elección para ver la televisión, porque alguien preferirá un programa deportivo y alguien más una telenovela. Es importante hacer acuerdos", sugirió.
Las restricciones sanitarias que sugieren la permanencia en casa favorecen la modificación de hábitos. "A veces se está saturado por la televisión y eso ayuda a la convivencia, porque se podrían compartir juegos de mesa o platicar, algo útil para mejorar las relaciones interpersonales", abundó.
-Angustia por la crisis
Asimismo, Álvarez Martínez dijo que como sociedad actualmente se vive una primera fase de choque o crisis que inició con la contingencia. "La gente somatiza, empieza a sentir que es portadora del virus y percibe los síntomas, aunque no tenga fundamento fisiológico".
En otros, la angustia se centra en enfermedades que sí tienen, pero con las que conviven de forma cotidiana y ahora toman otra dimensión por el cambio en el referente social.
"Hay quienes conviven con dolores de cabeza de forma regular, incluso tienen el hábito de tomar analgésicos. Pero ahora ese dolor se vuelve preocupante. De todo esto se puede hablar en las consultas telefónicas", comentó.
El especialista previó que a mediados de esta semana la comunidad entre en una segunda etapa de adaptación, "entonces, es importante mantener la serenidad y continuar respetando las medidas de higiene que han ayudado hasta ahora", agregó.
cgb