Ricardo Monreal, coordinador del Partido del Trabajo en el Senado, consideró que en materia de salud "más vale prevenir en exceso que lamentar en extremo".
Sin embargo, "cuando esa prevención no se acompaña de la información oportuna, de la coordinación gubernamental precisa y de la transparencia en las decisiones que la sustentan, se pueden generar efectos contrarios a los buscados".
Para Monreal, "a una semana de la emergencia sanitaria, podemos decir que hay más incertidumbre que calma en la población. Más rumores que información. Más improvisación que precisión en las acciones concertadas. Más dudas que certidumbre. Más daños tangibles que beneficios colaterales. Y más miedo que esperanza".
Si desde el 2 de abril se advirtió del primer brote epidemiológico por parte de la empresa norteamericana Veratect, "¿porqué se dio la alerta oficial 14 días después? Las autoridades sanitarias, ¿no fueron omisas en atender esta advertencia y declararon la emergencia de manera tardía, 21 días después?"
Además, existen cifras contradictorias sobre el problema de la influenza porcina.
"Por ejemplo, mientras la Organización Mundial de la Salud habla de 75 casos probados de influenza en el mundo, la secretaría de salud reportó mil 995 sólo en México. Y a la vez, mientras el gobierno informa de 159 decesos por neumonía atípica, una vocera del ISSSTE habló de 179 decesos únicamente en los hospitales de esta institución".
Por otra parte, "si sumamos las cifras que reportan los secretarios de salud de los estados, estaríamos hablando de casi 2 mil 600 casos identificados en el país. Estas contradicciones deforman la realidad y son causa de rumores entre la población".
Ayer "se alineó la información oficial de México con la proporcionada por la OMS. Se precisa ahora que sólo siete personas han muerto por el virus de la influenza porcina. Correcto. Pero ahora surge otra duda: ¿de qué tipo de neumonía murieron entonces las 153 personas restantes en la estadística oficial?"
Monreal, quien entregó un documento con estas preguntas a José Ángel Cordova Villalobos, secretario de Salud, dijo que "existen otras preguntas relacionadas: ¿Por qué sólo están muriendo en México de manera significativa personas infectadas, y no en el resto de los países? ¿Tiene que ver con un mal autodiagnóstico de los afectados o con el secular retraso científico y tecnológico de nuestro sistema de salud pública?"
También le inquirió si "¿ha muerto personal médico (doctores y enfermeras) que ha atendido a personas contagiadas?".
Y punzó: "¿por qué afirmar que las personas que han muerto es debido a que llegaron tarde a los hospitales del sector salud, siendo que tampoco las autoridades tenían un desconocimiento del tema hasta el pasado 16 de abril, cuando llegaron de Atlanta los primeros resultados de laboratorio (providencialmente, por cierto, fue el día que llegó a México el presidente Barack Obama)? En otras palabras, si las propias autoridades sanitarias desconocían el tipo de epidemia, ¿no es una irresponsabilidad suponer que los ciudadanos estaban obligados a saber que padecían algo más grave que una simple gripa?".
mma