Los dirigentes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) le pedirán al gobierno de Marcelo Ebrard que pague los salarios de más de 600 mil meseros y empleados de restaurantes que se han visto afectados con el cierre parcial de estos establecimientos, como medida que impuso la administración local para mitigar el riesgo de contagio por influenza.
Dijeron que mañana acudirán a la sede del gobierno capitalino para entregarle dicha propuesta al titular del Ejecutivo loca, Marcelo Ebrard.
Agregaron que otra alternativa es que se les deje trabajar a una capacidad del 50% o que le permitan laborar cuando menos a la mitad de su personal.
Durante una conferencia de prensa, Francisco Mijares, presidente de la Canirac e Isaías González, dirigente de la CROC y representante de meseros y empelados de restaurantes, dijeron que las pérdidas diarias por el cierre parcial de esos negocios es de 150 millones de pesos y para todos los días de la contingencia se estima que esa pérdida ascenderá a mil 50 millones de pesos.
Reiteraron su acusación de que el gobierno de Marcelo Ebrard impuso esta medida de manera unilateral y sin tomar en cuenta su opinión.
Mijares reveló que el lunes por la tarde y durante la noche tuvieron contacto con José Ángel Ávila, secretario de Gobierno del DF, a quien le habían planteado que los más de 35 mil restaurantes afiliados a la Canirac operaran de 9:00 a 18:00 y sólo a 50% de su capacidad, sin embargo, lamentaron que esa pericón no fue tomada en cuenta.
Lamentaron que mientras el gobierno de la ciudad aplica este tipo d e medidas contra los negocios establecidos, se permita al ambulantaje y a más de 70 mil puestos en la vía publica vender comida preparada, a pesar de que es conocida la falta de higiene y los riesgos que existen en esos lugares.
Dijeron que no es una opción para ellos trabajar de manera parcial, permitiéndose la venta de comida sólo para llevar, pues 90% de esos negocios no están acondicionados ni preparados para ofrecer ese servicio.
mdz