Debido a la alerta sanitaria por el brote de influenza porcina disminuyó 20 por ciento la afluencia de consumidores en la Central de Abasto del Distrito Federal, sin afectar las ventas; en tanto, mercados del estado de México bajaron 10 por ciento sus ventas.
El presidente de la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (Conacca), Alfredo Neme Martínez, informó que los más de 90 mil comerciantes mayoristas afiliados adoptan todas las medidas preventivas recomendadas por la Secretaría de Salud.
En un comunicado, señaló que en caso de prolongarse esta problemática sanitaria las pérdidas podrían ser mayores por temor a la concentración de personas que diariamente acuden a surtirse de diversos productos para trasladarlos a sus centros de venta.
En este contexto, hizo un llamado a la población a evitar compras de pánico, pues existen suficientes alimentos en las centrales de abasto, que son frescos, no refrigerados, y sanos para la población en general.
El dirigente de la Conacca señaló que el balance real de estas pérdidas económicas se tendrá un vez que pase la alerta sanitaria, ya que por el momento sólo se puede hablar de la baja en la asistencia y consumo en los comercios mayoristas.
Sin embargo, el sector que sí se ha visto afectado de forma severa es el que conforman los comercios al detalle, sobre todo restaurantes, fondas, bares y cantinas.
Neme Martínez confió en que las medidas adoptadas por el gobierno federal permitan salir pronto de la contingencia a fin de que las actividades en el sector comercio se regularicen a la brevedad, pues esta situación es inédita y en la capital del país ya cobró la vida de 22 personas.
mvc