El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, admitió que más del 60% de las armas recuperadas en México provienen de su país.
En rueda de prensa, el mandatario estadoundiense reconoció que su país debe atacar el uso de las drogras, la venta de armas y detener el dinero ilícito para atacar este flagelo de ambos lados de la frontera.
Refirió que para atacar al crimen autorizado en la frontera, Estados Unidos ha aumentado el número de sus policías e iniciado la inspección de los vehículos que entran y salen.
"Estos cárteles van a atacarse con esfuerzos más agresivos en nuestro países".