En lugar de invertir en muros fronterizos, el gobierno de Estados Unidos debe enfocar sus baterías en alcanzar un acuerdo migratorio justo que detenga el creciente hostigamiento de alguaciles y agrupaciones racistas hacia los connacionales dejando como saldo hasta muertos.
Guadalupe Martínez Cruz, secretaria general del Consejo Nacional de Sociedades y Unidades con Campesinos (Consucc), exigió en este marco al presidente Felipe Calderón a que aproveche la visita del mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, para garantizar el avance de un acuerdo migratorio con ese país.
Este acuerdo, subrayó deberá asegurar el bienestar educativo, de salud y laboral de 12 millones de connacionales que no están legalizados en su estatus migratorio.
Martínez recordó que de acuerdo a cifras oficiales, en promedio más de 700 mexicanos mueren anualmente en su intento por cruzar a la frontera, y si a éstos se suman las víctimas de actos racistas, la cifra es alarmante.
Ante esto, las redadas y deportaciones masivas de niños, adolescentes y adultos de origen mexicano, es urgente el acuerdo migratorio pero éste no puede estar ajeno a garantizar seguridad social, empleo y educación a más seis millones de mexicanos que viven en Estados Unidos sin garantías de esta naturaleza.
mdz /fml