Claramente Calderón ha retomado en su discurso los temas abordados por Obama en su artículo publicado el día de hoy en EL UNIVERSAL.
Cierra el presidete Calderón con la clásica frase la Obamanía: “Yes, we can, Mr President”. Ambos sonríen.
Toca el turno al presidente estadounidense. Le han colocado un texto sobre su atril pero, a diferencia de su homólogo, este hombre no lo mira.
Como es su costumbre, Obama improvisa. Agradece la cálida acogida. Saluda a los más jóvenes asistentes a la recepción. Reconoce luego , en efecto, la fortaleza de las relaciones entre México y Estados Unidos.
Advierte que en su tierra, Chicago, Illinois, una tercera parte de la economía ha sido construida por mexicanos y descendientes de mexicanos. Con esta idea logra empatía inmediata en quienes le escuchan.