El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, aceptó la decisión del gobierno federal de construir la nueva refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tula, Hidalgo, y ofreció su colaboración para que el proyecto sea un éxito.
"Asumimos ese anuncio con absoluto respeto a la competencia del gobierno federal, y desde ahora ofrecemos la cooperación que se requiera de parte nuestra", aseguró el mandatario veracruzano.
El Ejecutivo estatal aseguró que han decidido apoyar la decisión final de Pemex en congruencia a lo que han manifestado en diversos foros públicos y en comunicaciones dirigidas a las autoridades del sector energético.
Por eso, dijo, cooperarán, especialmente en cuanto al abasto de hidrocarburos y de insumos energéticos generados en el estado de Veracruz.
"En todo caso, ratificamos nuestra firme voluntad de contribuir invariablemente al bienestar de México y ser solidarios con el Gobierno de la República en el cumplimiento de los fines esenciales de la Nación", agregó.
A pesar de ello, afirmó probable que en breve término se acuerde también el establecimiento de otra planta refinadora en el puerto de Tuxpan, con el propósito de aprovechar las ventajas competitivas que esa región ofrece.
Entre ellas su cercanía con las fuentes de suministro de crudo y con los mercados de combustibles, sus modernas instalaciones portuarias, infraestructura carretera, disponibilidad abundante de agua, servicios públicos y recursos humanos, así como el respaldo de la población.
"Confiamos en que este objetivo se logre en un futuro cercano, por la acción directa de Petróleos Mexicanos o mediante su vinculación con los sectores privado y social, si prospera la reciente reforma propuesta al Congreso de la Unión por distinguidos legisladores veracruzanos", concluyó.
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