En China, muchos canes viven rodeados de lujos, en hoteles de cinco estrellas o de vacaciones; llevan una vida que muchos humanos desearían tener. Al final, cuando dan el paso final a la muerte los llevan al "Paraíso de los Animales"; un cementerio que ofrece un amplia gama de servicios.
Los perros, se han convertido en un signo de modernidad con aires occidentales en China. La última moda entre los amantes de los animales del gigante asiático es enviar a sus mascotas de vacaciones al hotel Jialiang Kenned Dog de Shanghai.
Con más de 20 años de antigüedad los canes disfrutan de habitaciones con aire acondicionado, juguetes y amplias camas. Claro después de haberse ejercitado en los 80 mil metros cuadrados de terreno con los que cuenta el sitio.
En el caso de que el can salga rebelde, dé mucha guerra y el dueño no sepa qué hacer con él, la perrera ofrece un servicio de entrenamientos en los que se corrige su comportamiento.
En China al año aumentan un 20 por ciento los animales de compañía, con un promedio de gastos en sus comidas y cuidados que alcanzaron 870 millones de dólares en 2008 frente a 463 millones de dólares en 2004, según la firma "Internacional Euromonitor".
Tras una vida de lujos, el entierro no podía ser menos. El "Paraíso de los Animales" tiene un espacio para perros, gatos, reptiles, peces, ratones, conejos, cerdos e incluso monos descansan desde el año 2000 y cuenta con una población de mil 200 tumbas.
La Asociación para la Protección de Animales Pequeños de China, advierte que cada año fallecen unas 90 mil mascotas y que tan sólo una pequeña parte son incineradas.
En el "Paraíso" los costes para incinerar y enterrar al animal oscilan entre los 80 y 193 dólares, dependiendo del material de la urna, el diseño de la lápida y del tamaño de la parcela.
Sin embargo, cualquier esfuerzo por el animal es justificado, ya que en ciudades como Pekín o Shanghai en 20 años los canes han pasado de ser perseguidos para exterminarlos a convertirse en un símbolo de estatus social.