Ante la negativa de Liconsa e industriales para comprar la producción nacional, lecheros de 12 estados del país anunciaron que en esta temporada vacacional tirarán tres millones de litros diarios del lácteo a los drenajes, y solicitaron el apoyo de la Secretaría de Agricultura para la compra de 20 mil vacas a fin de retirarse con dignidad.
Álvaro González Muñoz, presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, informó que este martes habrá una reunión con los titulares de la Secretaría de Economía y de la Procuraduría Federal del Consumidor con el objetivo de obtener una respuesta favorable a su crítica situación que los ha orillado a tirar el producto durante los próximos diez días.
"Muchos nos dicen que regalemos la leche pero la bancarrota es tal que no tenemos ni para transportar el producto en pipas a las grandes ciudades, lo que hemos pedido es que se nos deje vender el Lácteo a siete pesos el litro en los principales centros de consumo y frente a los centros comerciales, pero tampoco llega la autorización".
El dirigente indicó que el derrame de leche se realizará en los principales estados productores, como Jalisco, Hidalgo, Guanajuato, Coahuila, Durango, Michoacán, Zacatecas, parte del estado de México, Querétaro e Hidalgo, donde por lo menos 25 mil productores se han quedado con millones de litros sin vender cuando se presenta ya la temporada fuerte de ordeña y no tienen en que conservar la leche.
Álvaro González sostuvo que la crisis de los lecheros del país obedece a que Liconsa, la empresa del gobierno, en lugar de pagar un peso más por litro amenaza con comprarla a menor precio; esta por su parte ya giró instrucciones a los centros de acopio para que a partir del próximo domingo 12 de abril, paguen a los productores mexicanos 30 centavos menos por litro, cuando los 4.20 pesos que dan no cubre ni los costos de producción.
Lo grave, agregó, es que los industriales siguen su ejemplo de no adquirir la producción nacional y sacar al mercado 60 mil toneladas de fórmulas lácteas y sueros importados de más durante el año pasado, optando por un producto extranjero que "ni siquiera es leche".
Se pide a las autoridades, mencionó, que den alternativas a los ganaderos para permanecer en la actividad o en todo caso que la Secretaría de Agricultura disponga de 200 millones de pesos del Fondo para la Estabilización de la Comercialización de la Leche, para que los productores puedan vender sus vacas y retirarse con dignidad.
El Fondo para la Estabilización de la Comercialización de Leche se ha utilizado, explicó el dirigente, para afrontar situaciones de emergencia y las industrias no dejen de comprar el producto, lo que sucedió a finales del año pasado.
González Muñoz dijo que la situación crítica comprende a 50 mil ganaderos lecheros, aunque otros cien mil también se encuentran en riesgo.
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