Aceptó la guerra sin cuartel
Enrique Bernales / Constitucionalista
Fue un discurso de autodefensa política y una especie de testamento que fue posible gracias a la tolerancia de los miembros del tribunal (que preside César San Martín). En el discurso, además, les imputa cierta responsabilidad (por el tema del terrorismo) a los gobernantes precedentes, Fernando Belaunde (1980-85) y Alan García (1985-90), a quienes prácticamente califica de pasivos, ineptos e incapaces de ensuciarse las manos en el combate contra la subversión.
Sin embargo, Alberto Fujimori también ha tenido actos fallidos durante su alocución. Actos que lo han trasladado hasta el terreno de la autoinculpación y la aceptación de responsabilidad.
Cuando Fujimori dice, por ejemplo, "mi línea era el pragmatismo" o cuando cuestiona, en términos totales, al sistema democrático al señalar: "No creo en la democracia de palabras sino en la de acción". Y no solo eso, en la parte final de su discurso advierte que luchó "una guerra sin cuartel". De esta forma, y con este mensaje político, él pretende legitimizar sus actos y presentarse como una víctima de las circunstancias en las que se encontraba el país.
Además, en todo momento evita ser asociación con Vladimiro Montesinos, quien aparece vinculado con la corrupción y con las violaciones de derechos humanos. El ex militar defendió en su testimonio ante el jurado al ex mandatario peruano.
Fue un discurso perverso
César Azabache / Ex procurador anticorrupción
Existe un momento clave en el discurso de Alberto Fujimori. Este ocurre, en la parte inicial, cuando él anuncia el nombre de uno de los títulos de su discurso: "Mi visión del Perú y mi ingreso a la política". De esta forma, su autodefensa se convierte en un mensaje a la nación. El tribunal, lamentablemente, no reaccionó y lo dejó hablar. En ese momento, Fujimori se apoderó de la audiencia, a tal punto que dejó de mirar al tribunal, comenzó a levantar la voz y volteó y dirigió parte de su discurso a la prensa.
Su intención era clara, Fujimori no se estaba dirigiendo al tribunal sino al público. Lo cierto es que tenía que ocurrir todo lo contrario y él debió resumir los cuatro hechos que están en debate en este juicio: las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos, y los secuestros del empresario Samuel Dyer y del periodista Gustavo Gorriti.
Sin embargo, no se discutió la acusación fiscal, porque Fujimori logró cambiar de tema y nunca habló de su responsabilidad. De alguna forma, al cambiar el tema, trató de distorsionar la historia y nos obligó a discutir un tema político, como no debió ocurrir.
Además, parecía enviar mensajes subliminales al público para poner en la balanza las bondades de asesinar a terroristas a fin de preservar al gobierno.
En cierto sentido, este fue un discurso perverso.
Es un hombre egocéntrico
Enrique Galli / Psiquiatra
Como psicopatólogo con 38 años de experiencia veo en este discurso a un egocéntrico, que se vanagloria como político, que cree ser perfecto, que no pide disculpas y que no tiene remordimientos. Es un hombre endiosado que se autoelogia constantemente, que dice haber
gobernado desde el infierno y que se presenta como un fanático con rasgos histriónicos. No es para nada autocrítico.
Alberto Fujimori se cree Napoleón y entonces es Napoleón, no hay vuelta que darle. A diferencia de lo que ocurre con Montesinos, a quien yo considero un psicópata burdo, Fujimori es un psicópata fino que durante su discurso trata de manipularnos con sus actos conscientes e inconscientes.
Por ejemplo, cuando habla de su presión alta y exhibe sus pastillas en la mano o las coloca sobre el podio desde el cual habla. Y todo para que uno se compadezca de su estado, cuando se ve a un hombre de perfecta salud mental y física.
Por otro lado, Fujimori -quien tiene una inteligencia normal, que siempre lee discursos ya escritos y tiene un castellano peculiar- presenta un resentimiento social patológico y él mismo lo cuenta cuando dice haber sido relegado y maltratado cuando fue niño y luego cuando postuló a la presidencia (en 1990). Y todo esto por ser "chinito".
vrs