La 51 entrega del premio Ariel no estuvo exenta de la polémica, pues dos de las cintas más taquilleras en nuestro país durante el año pasado no figuraron entre las candidatas a Mejor Película.
Si bien Arráncame la vida y Rudo y Cursi obtuvieron cinco y ocho nominaciones, respectivamente, no lograron colarse a la categoría principal de los premios.
Aunque el presidente de la Academia Mexicana de Cinematografía (AMAC), Pedro Armendáriz, expresó que los nominados fueron elegidos sin favoritismos y basándose solo en las votaciones de los miembros del Comité de Selección, para algunos resultó extraño que, por ejemplo, Arráncame la vida no estuviera entre las candidatas a mejor cinta aun cuando hace un par de meses estuvo a punto de alcanzar la nominación a Mejor Película Extranjera en los premios Oscar.
Las cintas que aspiran al premio son: Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, Lake Tahoe, Los herederos y Voy a explotar.
EL UNIVERSAL publicó el pasado lunes una nota especial en la que diversas voces del medio cinematográfico se pronunciaban a favor de un cambio en el procedimiento de elección de las cintas contendientes.
Y es que entre los propios integrantes de la comunidad existe una confusión sobre la manera de, por ejemplo, llegar a ser uno de los miembros activos que seleccionan las películas que competirán.
También entre los actores
Tampoco la ausencia de Daniel Giménez Cacho en la categoría de Mejor Actor quedó libre de comentarios, pues el protagonista de Arráncame la vida no fue considerado para tal premio pese a que obtuvo críticas favorables por su papel de "Andrés Ascencio" en la adaptación fílmica de la obra de Ángeles Mastretta.
El propio actor declaró que algunas de las nominaciones le parecieron extrañas y le desconcertó no estar entre los aspirantes a la estatuilla de Mejor actor. "Creo que fue un compló, ni modo, será en otra ocasión", expresó.
* Con información de César Huerta y Notimex
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